De "voluntaria" en Fortaleza quien fuese 'chief of staff' de la Junta de Control Fiscal

Pierluisi, quién aún no se sabe si finalmente será el Gobernador, la quiere nombrar a un puesto, aunque aún no sabe a cuál.

Quien fuera directora de la oficina de la Junta de Control Fiscal (JCF), Rosemarie "Maí" Vizcarrondo Carrión, lleva a cabo gestiones en Fortaleza como "voluntaria" desde que Pedro Pierluisi Urritia juramentó como gobernador tras la renuncia de Ricardo Rosselló Nevares.

Vizcarrondo Carrión renunció a su cargo en el ente fiscal el 30 de julio, confirmó a Metro el portavoz de la JCF, Edward Zayas.

"Era mi directora de mi oficina aquí en Puerto Rico y yo le he pedido que esté a mi lado en esta ocasión. Sí es mi intención nombrarla a un puesto en la Fortaleza pero todavía no ostenta puesto alguno. Yo no he firmado la documentación para eso, así que actualmente ella está como voluntaria ayudándome pero sí, es mi intención que esté a mi lado", contestó Pierluisi Urrutia a preguntas de Metro.

Vizcarrondo Carrión dirigió la oficina de Pierluisi Urrutia en Puerto Rico durante los ocho años de su incumbencia como Comisionado Residente en la capital federal, y luego pasó a la JCF por la que el ahora gobernador abogó como parte de la ley PROMESA.

"Y a ella le van a aplicar las mismas reglas de la oficina de ética gubernamental en cuanto a confidencialidad y el uso de cualquier información que llegue a nosotros", añadió el primer mandatario.

Ayer, en la sesión extraordinaria del Senado en la que no hubo votación alguna sobre el nombramiento a la secretaría de Estado, el presidente senatorial, Thomas Rivera Schatz, dijo que Vizcarrondo Carrión estuvo haciendo unas gestiones relacionadas a los documentos. Su salario en la Junta rondaba los $120,000.

Esto surge en momentos en que legisladores y ciudadanos cuestionan las lealtades de Pierluisi Urrutia considerando sus vínculos con el ente fiscal, quienes se han encargado de recrudecer las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno.

Pierluisi Urrutia facturó a la JCF en su práctica privada, como miembro del equipo de abogados de O'Neill & Borges. El licenciado renunció al bufete, pero hasta la semana pasada seguía gestionando su liquidación puesto que también es "capital member". Así se desprendió de