Con la excusa de sacar demonios, tres pastores cometían delitos sexuales

Durante al menos dos años, una menor de edad fue víctima de ellos.

Foto: Captura de pantalla

Tres pastores religiosos de Nueva Granada, Magdalena, fueron enviados a la cárcel por haber abusado de una menor de edad durante dos años, según lo indica una investigación en su contra.

Los hombres habrían aprovechado su posición de poder en la comunidad de creyentes para argumentar la necesidad de sacar un demonio del cuerpo de la adolescente. Al parecer, en esa misión le tocaron sus partes íntimas y le hicieron insinuaciones de índole sexual. 

Los detenidos tienen 31, 39 y 59 años. El líder de la iglesia era alias 'El apóstol', quien se cree que cometió el abuso con dos hombres más, entre los que estaba el padrastro de la menor.

Este aberrante caso se conoció gracias a que el rector del colegio donde estudiaba la niña se puso en contacto con las autoridades. El denunciante aseguró que "La menor era visitada por unos religiosos provenientes de Santa Ana, Magdalena".

El primer abuso se habría presentado en 2017 y se tienen indicios de otros casos que se cometieron los dos años posteriores en una zona rural del municipio. Las investigaciones también indican que la madre de la víctima no habría denunciado porque no le creía a su hija.

Por lo pronto, los tres detenidos fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario.

ASÍ OCURRE EL ABUSO SEXUAL INFANTIL

Con frecuencia, el abusador sexual se encarga de preparar al niño para que su agresión permanezca en secreto. Las acciones pueden ir desde la entrega de regalos hasta la formulación de amenazas, que logran sembrar terror o anticipar una culpabilidad en la pequeña víctima.

“Le dice que la familia se va a diluir si cuenta la verdad, o que su madre y sus hermanitos serán agredidos. Todo abusador tiene problemas de control de impulsos y seguramente ejerce violencia intrafamiliar. Ese es uno de los motivos para que el niño no reporte lo que está sucediendo, pues quiere proteger al resto de sus seres queridos”, explica la doctora Mónica Vejarano, quien dirige la Asociación Creemos en Ti.

En un niño, señales como la dificultad para comunicarse, el ensimismamiento, los síntomas depresivos, la decisión de no compartir con sus amigos, las alteraciones de sueño o de alimentación y todo lo que represente cambios significativos en su comportamiento habitual puede indicar que está siendo víctima de abuso sexual.