Tipos de comentaristas que habitan en los páginas de noticias en Facebook

Las páginas de los periódicos en Facebook son como una fiesta patronal: uno no sabe qué pueda pasar

Hace muchos años, cuando Facebook todavía estaba en pampers, los foros de opinión iban muriendo y los blogs se estaban levantando, el periódico Primera Hora abrió su sección de comentarios para que los lectores pudieran ser parte de la conversación. Recuerdo que todas las mañanas me preparaba un café instantáneo malísimo y solía disfrutar unos minutos leyendo las opiniones de los boricuas en las notas periodísticas. Era una terapia leer a las 6:00 a.m. a los amargados, que no importaba cuál fuera la noticia, iban a zumbar puro fuego.

Con Facebook convirtiéndose en la plaza pública moderna, los periódicos tuvieron que crear sus ‘pages’ para compartir sus noticias; así que cientos de personas que padecen de úlceras por estrés, decidieron mudarse a la red social para dejarse sentir y usar ese chulo derecho a la libre expresión. Con el tiempo, los comentarios de las páginas de los periódicos en Facebook son como una fiesta patronal: uno no sabe qué pueda pasar, pero algo va a pasar obligao. Es así como siempre encontramos estos tipos de comentaristas:

El religioso

Este ser humano cree que su misión divina es esparcir la palabra de Dios en noticias sobre las nalgas de Andrea de Castro. Usualmente son doñas con brillito en el profile picture o un doño cuya papada es el protagonista de su foto. También tienen una guerra secreta contra la Real Academia Española, no creen en el uso de los acentos y utilizan “haiga” o “hubieron”. Este tipo de persona cree que Dios es amor, pero sobre todo es fuego consumidor. Usan el ‘reaction’ de ‘angry’ la mayoría de las veces, reportan los post que no le gustan y rara vez tienen sexo. Además, aseguran que Jehová tiene un propósito con Manny Manuel, pero odian a Bad Bunny.

El que no lee la noticia, pero quiere opinar

Este caballito es el que en la escuela opinaba cualquier estupidez solo para que le dieran puntos por participación. En Puerto Rico la lectura es tan apreciada como llevar una buena alimentación, así que en 100 x 35 tenemos bastantes personas que leen el primer párrafo de una noticia a duras penas, y aun así cree que tienen todos los detalles para escupir la opinión que nadie le pidió. En su argumentación este tipo de criatura suele dar información falsa, las mezcla con leyendas urbanas, y da por verdad todas las conspiraciones que escucha de Andrew Álvarez. También asegura que se quemó las pestañas estudiando, aunque su récord dice que fue un estudiante de C.

El que odia todo lo que tenga que ver con el género urbano

Daddy Yankee, Ozuna, Residente, y hasta la hija de Adamari López con una gorra espetá son el motivo por las que estas personas se levantar con odio todas las mañanas. Estos nietos de Velda González piensan que la raíz de todos los males es culpa del reggaeton, el trap y todo lo que ponga a los demás a mover las nalgas. Afirman que la música de antes no fomentaba el uso de drogas ni el sexo, les gusta el rock en inglés, y aún miran al pasado con nostalgia recordando los viejos días donde fueron jóvenes y alocados. Piensan que la juventud está perdida por culpa del dembow, creen que la marihuana no debe ser legal, y su comida favorita es el arroz chino con pepper steak. No lo admiten frente a los demás, pero les encantaría cortar el derecho a la libre de expresión de todo aquel que piense diferente a ellos.

El que simplemente odia todo

Este es el comentarista de la vieja escuela, que solo tiene quejas y un llantén, pero no sabe cómo se pueden resolver los problemas. No está de acuerdo con nada, y según su opinión, todo el mundo está equivocado menos él. Su ira radica en saber que su vida pasó en un abrir y cerrar de ojos, y que solo se quedó en las gradas criticando y no ejecutando. Utiliza las redes como un escape, pues odia su trabajo, su vida y está en una relación sumida en la costumbre. Solo necesita un abrazo y alguien que le diga que “todo va a estar bien”.

El que da una opinión con sentido, pero se pierde en el mar de loquitos

Esta persona no solo lee toda la noticias o artículo, sino que trae información adicional y datos buenísimos… pero siempre son ignorados en el fracatán de disparateros opinando. Son la voz de la razón, pero como la sensatez y la lógica no son sexy, pues terminan hablando solos. Estos seres a veces reflexionan sobre si vale la pena opinar en una causa perdida, pero su buen corazón los obliga a tratar de llevar la luz. Cada vez que obtienen un like en su ‘comment’ sienten que no todo está perdido.

El que lee en silencio solo para enojarse

Aquí estamos la mayoría de nosotros, pues solo llegamos con el popcorn para ver lo que estos maravillosos y especiales seres tienen que ofrecernos para divertirnos. “Yo solo vine a chillar gomas” es nuestro mantra.

Continuará…