Si compraste las lámparas chinas, piénsalo dos veces antes de usarla

En víspera de las fiestas de despedida de año, el jefe del Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico, Ángel Crespo Ortiz, recordó a la ciudadanía que la venta y uso de las luminarias aéreas, conocidas como lámparas chinas, está prohibido en Puerto Rico.

“Las lámparas chinas tienen su origen en la cultura asiática, donde se utilizan en distintas celebraciones con el propósito de obtener buena suerte y prosperidad. En Puerto Rico, las mismas alcanzaron popularidad tras el estreno de una película infantil”, consignó Crespo Ortiz.

Al respecto, comentó que “a raíz de esa fama obtenida, la Policía de Puerto Rico tuvo que cambiar su plan de vigilancia aérea para la despedida de año, pues las cientos de lámparas lanzadas al aire obstruían la vista de los pilotos”.

Asimismo, sostuvo que uno de estos artefactos ocasionó un fuego en el almacén de equipos de mantenimiento del parque recreativo Julio Enrique Monagas de Ponce.

“Estas situaciones nos llevaron a firmar, a principios de este año una orden administrativa prohibiendo el uso de las lámparas chinas. Esto, a su vez, motivó a la Asamblea Legislativa a presentar varias medidas a favor de vedar la venta de estas luminarias”, comentó.

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Así, el pasado 7 de diciembre, el gobernador Alejandro García Padilla estampó su firma en el estatuto, convirtiendo en ilegal el uso, venta, oferta de venta, distribución, encendido, o cualquier otro uso de las lámparas chinas.

Además de representar un riesgo de incendio, las luminarias aéreas, que pueden alcanzar una elevación de más de tres mil pies de altura y desplazarse por millas, interfieren con el tráfico aéreo y representan un peligro para los hábitats naturales y la vida silvestre.

Actualmente, las lámparas chinas están prohibidas en 25 estados de Estados Unidos, así como en países como Alemania, Australia, Tailandia, Canadá, Argentina, Chile, Colombia, Vietnam, Nueva Zelanda, España, Austria y Filipinas.

Entretanto, en Brasil, lanzar estos objetos es un crimen ambiental que conlleva una pena de tres años de cárcel.