Sensación caballos que recogen basura

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Un camión de recogida de basuras utiliza una media de 300 caballos de potencia, pero un pueblo en Vermont se cubre el servicio a la vieja usanza: con dos caballos.

Dos veces por semana, caballos de tiro remolcan un carro al trote por vecindarios de Middlebury, mientras Patrick Palmer y sus dos empleados lanzan las bolsas de basura y reciclaje desde la acera a la carreta.

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La recolección de basuras no suele ser un acto merecedor de una foto. Pero este es un espectáculo que hace que los niños esperen en las veredas para ver a los grandes percherones moteados, y que los transeúntes tomen fotos y videos con sus celulares desde sus autos.

"Con lo que más disfruto es con los niños saliendo para ver a los caballos. Y he entrenado quizás a 20 chicos para guiar caballos", dijo Palmer, de 68 años, que empezó con este servicio en la localidad cercana de Bristol hace 18 años. Esta primavera, se expandió a Middlebury, una bulliciosa localidad universitaria de más de 8.000 personas, donde él y su equipo recogen la basura dos días por semana, alternando dos equipos de caballos, Jake y Jerry y Pete y Paul.

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Estima que tiene unos 220 clientes en Bristol y 70 en Middlebury, pero espera conseguir más.

Tanto si lo hacen porque les gustan los caballos o por tratarse de un sistema más ecológico que los contaminantes camiones con combustible, los residentes pagan cinco dólares por bolsa, un precio comparable al de otros servicios.

Amanda Kimel, que ahora emplea otro servicio, está pensando en cambiar.

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"Creemos que es una gran idea. Nos gusta que sea ecológico, y nos encantan los animales, por lo que nos gusta ver a los caballos bajando la calle", dijo Kimel la semana pasada, parada a un lado de la carretera con su hijo de 20 meses, que nunca antes había visto un caballo. "El primer día que los vimos al final del trayecto, no me lo podía creer".