Sencillo... NO la violes

Anoche, la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, una entidad que se supone defienda nuestros derechos, circuló en las redes sociales una comunicación dándonos sugerencias o “tips” para evitar una agresión sexual.

Parémoslo ahí. Los únicos responsables de las agresiones sexuales son los agresores.

Si a alguien les toca evitarlas, es a los agresores. “NO AGREDAS SEXUALMENTE” debería ser el mensaje de la Procuradora.

Mujeres, todas, tenemos derecho a caminar por la calle solas, sin temor a que nos violen. Tenemos derecho a ir a un baño público solas, sin temor a que nos violen. Tenemos derecho a aceptar una cerveza, sin temor a que nos violen.

Tenemos derecho a ir a las Fiestas, sin temor a que nos violen. Tenemos derecho a usar faldas y pantalones cortos, sin temor a que nos violen. En fin, tenemos derecho a disfrutar la ciudad y los espacios públicos sin temor a las agresiones sexuales.

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Lo que toca es exigirles a los hombres que NO AGREDAN SEXUALMENTE en lugar de limitar nuestra la autonomía, libertad y el derecho al disfrute de las fiestas y la ciudad en general. Históricamente se nos ha presentado como princesas desvalidas dignas de tutela y protección. Lo cierto es que, igual que los varones, somos sujetas de derecho y tenemos el mismo derecho que ellos a hacer con nuestras cuerpas los que nos da la gana y NUNCA seremos responsables de que nos agredan sexualmente.

Por último, para que una relación sexual sea consentida tiene que haber precisamente eso CONSENTIMIENTO. Si ella está borracha, no puede consentir, no la violes. Si ella quería, pero luego se arrepintió, no tienes derecho a violarla. Que le invites una cerveza o un palo no te da derecho a violarla.

No hay nada malo con tener sexo, casual o no, lo que está mal es que sea sin consentimiento y que se nos responsabilice a las mujeres cuando nos agreden sexualmente. Sal, ve a las fiestas, ponte ese pantalón o ese top que tanto te quieres poner y disfruta. Defiende tu derecho a estar los espacios públicos. Subvierte. Revoluciona.

Y tú, NO LA VIOLES.

(La autora es profesora de en las Facultades de Ciencia Políticas y del Programa de Estudios de la Mujer y el Género del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. También es abogada)