Senadora del PIP propone disolver la Fuerza de Choque

La senadora radicó una medida que busca la disolución permanente de dicha división

Senadora María de Lourdes Santiago (PIP) - Dennis Jones/ Metro

La portavoz senatorial del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago, anunció hoy la radicación de la Resolución Conjunta del Senado 73 que busca la disolución permanente de la División de Operaciones Tácticas, conocida como “Fuerza de Choque”.

“La Fuerza de Choque encarna la violencia y represión de Estado. Su única función es reprimir los reclamos legítimos de nuestra gente. El país la ha visto cometiendo indignantes abusos contra estudiantes universitarias, trabajadoras y grupos comunitarios y ambientales que pacíficamente se manifiestan en reclamo de sus derechos. Estas acciones de las fuerzas represivas de la Policía de Puerto Rico jamás han tenido justificación alguna y hoy, más que nunca, representan intereses adversos al Pueblo que con sus contribuciones costea su operación. Ya que en celebraciones anteriores del 1ro de mayo los trabajadores, trabajadoras y manifestantes han sido víctimas de los excesos de la Fuerza de Choque, estimamos prudente, en saludo a esa fecha, proponer la desaparición de ese instrumento de violencia y represión", dijo Santiago en declaraciones escritas.

La medida, radicada hoy, ordena al Negociado de la Policía de Puerto Rico, adscrito al Departamento de Seguridad Pública, disolver permanentemente la División de Operaciones Tácticas y reasignar su personal a otras operaciones del cuerpo policiaco que resulten congruentes con la preparación, adiestramiento, mérito, capacidad y aptitud de sus agentes, así como las necesidades de la agencia.

Desde 2009, la Unión Americana de Libertades Civiles ha documentado extensivamente el sistemático uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía de Puerto Rico contra manifestaciones pacíficas, particularmente de la División de Operaciones Tácticas, según dijo.

"Resalta la organización que los agentes frecuentemente reprimen con el uso excesivo de fuerza actividades protegidas por la Constitución: utilizan de manera indiscriminada sustancias químicas como un compuesto tóxico de gases lacrimógenos y gas pimienta, macanas, pelotas y perdigones de goma, granadas de perdigones de goma, proyectiles con bolsas rellenas de perdigones, pistolas paralizantes, estrangulamiento de la carótida y técnicas de puntos de presión contra los manifestantes", agregó.

"Habitualmente, la policía ha hecho uso excesivo de la fuerza violando el derecho a la libertad de palabra, expresión y reunión, protegido constitucionalmente, y el derecho a no ser sometido a registros, detenciones o incautaciones, igualmente protegido. Estas prácticas policiales violan, también, los derechos humanos de los manifestantes a la libertad de palabra, expresión y asamblea pacífica, y la prohibición estricta de la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante dentro del derecho internacional", concluyó.