Se vuelven a quejar detallistas por supuesto impuesto a botellas plásticas

La Asociación de Comercio al Detal denunció hoy que “a pesar de la crisis fiscal y la ola de nuevos impuestos”, la Legislatura se apresta a aprobar  otro nuevo impuesto “disfrazado de un supuesto impulso al reciclaje”.

La “Ley de Impulso de Reciclaje” (PC 2141), bautizada por los comerciantes como “Botellazo”, buscar exigir un depósito de cinco centavos al consumidor sobre cualquier recipiente de cuatro y hasta 128 onzas.

Así lo informó la portavoz la Asociación, Lymaris Otero, quien expresó que “en estos momentos de incertidumbre y crisis que estamos viviendo, nos sorprende que se esté considerando seguir sobrecargando al consumidor y al sector privado con más impuestos, pues ciertamente lo que deberíamos estar pensando es en el futuro de Puerto Rico y su recuperación económica como prioridad”.

El P. de la C. 2141 requiere al consumidor pagar un depósito de cinco centavos al momento de comprar una bebida en un recipiente determinado y esa misma tarifa sería reembolsada cuando ese recipiente se devuelve para ser reciclado.

Esto, a juicio de la Asociación, “presenta el riesgo de convertirse en un recargo impuesto, que llevará a miles de puntos de venta a ser centros de acopio con el riesgo de acumulaciones, problemas de recogido, basura, salubridad y un aumento directo al consumidor, que terminará afectando al manufacturero, el distribuidor y el comercio que los vende”.

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“Con este impuesto disfrazado, no sólo se perjudica el consumidor al comprar sus botellas de agua, jugos, refresco, etcétera, sino que agravará la situación de nuestros comerciantes, ya que todos deberán incurrir en costos adicionales”, añadió Otero.

Asevera que los comercios (estaciones de gasolina, supermercados, farmacias) deberán adaptar su sistema electrónico para los recibos y procesadores electrónicos certificados para el manejo de este depósito por envase, lo que conllevará un efecto negativo más marcado en las cadenas de tiendas y supermercados con más de 50 mil pies cuadrados, a quienes le exigirán los depósitos o “drop off” en sus instalaciones para que el consumidor deposite los envases vacíos.

El sector expuso su preocupación debido a que no existe la certeza del recogido y limpieza de estos depósitos de envases acumulados en las afueras de los comercios, “ya que el gobierno ha demostrado su incapacidad y falta de transparencia para administrar fondos de reciclajes como el de gomas y aceites usados, por lo que terminará convirtiéndose en un problema más de basura y salubridad que deberá asumir el comerciante”.