Reseña discográfica: Luis Díaz, 'Rebelde sin pauta'

El cantautor de hip-hop, Luis Díaz regresa “Rebelde y sin pauta”.

Exponente boricua del rap, con el peritaje de 20 años de trabajo y la experiencia de tres discos con Intifada, el artista lanzó en días recientes una producción de poesía urbana y letras de sobrada actualidad, muy a tono con la situación sociopolítica que enfrenta la Nación.

Con pistas de Mind Dwella, Blackie Beats y DJ Predator, la nueva propuesta de Luis Díaz incluye colaboraciones con Tito Auger, Dennis Rivera, Moody Jack Meléndez y Hermes Ayala.

La canción homónima del disco formula una crítica contundente a los medios corporativos que desorientan a la opinión pública con la pauta de informaciones alineadas con los grandes intereses.

“Además de la falta de acceso a la información de la gente normal, común y corriente, el problema de los medios es que monopolizan la cultura. Sucede con nuestra música, que se limita su acceso. Llevamos más de 20 años trabajando el hip-hop puertorriqueño y no es una escena que goza de la misma popularidad de subgéneros del rap, como el reguetón o el trap. Estamos más por debajo del radar, aun cuando nosotros no utilizamos un vocabulario ofensivo o que glorifique la violencia callejera. Los medios prefieren publicar esas cosas y temas que son misóginos y homofóbicos, en lugar de poner expresiones artísticas y culturales que cuestionan lo establecido y proponen un cambio social”, señaló el intérprete de “Cuestión de estatus” y “Fe de ratas”.

El proceso de producción de “Rebelde sin pauta”, Luis lo describe como un reto, en parte por su separación de su productor DJ Yallzee.

“No pude grabar por mucho tiempo una producción como las que estoy acostumbrado trabajar. Estuve manejando un montón de cosas a la misma vez. Como esto es ‘underground’, se me hizo difícil hacer lo que hubiera querido. Después de María, Yallzee se mudó a Estados Unidos. Tuve que pensar en un nuevo sonido. Pude trabajar con DJ Predator, Blackie y Mind Dwella, que fue quien produjo casi todas las pistas y grabó, mezcló y masterizó. Pero tuve mayor control creativo”.

Sus líricas enfocan la situación actual de la economía y la política en la colonia, pero con un lenguaje más coloquial y narrativo, como se aprecia en “Las tres B”, “Great Value”, “El reino mágico” y “Moriviví”, entre otras.

“Quisimos presentar la cotidianidad de los puertorriqueños, distinto a otros proyectos, en que he abordado temas más patrióticos, como cánticos de guerra. En este caso me proyecto como un trabajador normal que habla de sus experiencias y de la cultura popular puertorriqueña, porque habló de la religión, del machismo y la cuestión de género”.

De otro lado, Luis es maestro de historia. Su experiencia en el aula escolar le ha revelado una gran verdad: la educación de calidad se limita a sectores aventajados socioeconómicamente.

“Todas las escuelas son diferentes. Eso es un problema porque el acceso a la educación es distinto. Dependiendo del nivel social y la región donde se reside, se tendrá acceso a la educación que asigna la sociedad para continuar reproduciendo las condiciones del sometimiento de la gente, la familia y sus circunstancias. He estado en diferentes tipos de escuelas y en Puerto Rico hay un contraste muy grande entre la oferta académica que se le da a ciertas personas. Mientras más alto es el nivel social, más consideraciones hay con esos estudiantes”.

Luis grabó tres discos con Intifada, pero antes integró el colectivo Conciencia Poética, al margen del reguetón y el narcotráfico que, según recordó, financió el lanzamiento de algunas figuras de la música urbana.

También ha representado a Puerto Rico en festivales latinoamericanos, observando la influencia de su trabajo en los exponentes de otros países. Acá el género evoluciona hacia los encuentros de improvisación y creación espontánea.

“En años recientes, el movimiento del hip-hop en Puerto Rico se ha caracterizado por propuestas de jóvenes en el contexto de las batallas o certámenes de improvisación y de controversia entre exponentes. Están de moda. Por un tiempo estuvimos un poco apagados, pero se registra el resurgir de lo que se llama una vieja nueva escuela, en la que los veteranos estamos regresando con proyectos”.

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Con un gran bagaje académico e intelectual, Luis reflexionó a preguntas de este medio sobre el fenómeno de Bad Bunny. “Él no es producto de ningún sello disquero o grupo de ejecutivos. Es una propuesta orgánica que surge de un chamaquito que dio un palo con un estilo raro, distinto y diferente. Creo que lo que gustó más allá del contenido es la forma de expresar las cosas. Se sabe mercadear bien y le funcionó eso. Pero ya la gente está tan expuesta a contenidos autodestructivos en cierta forma que no se cuestiona lo que se escucha. Es celebrar la misma situación de opresión de manera indirecta. Cuestiono el contenido de cualquier forma de expresión, sea en Bad Bunny o en otro artista”.

El disco “Rebelde sin pauta” está al alcance de los melómanos del hip-hop en CD Baby, Itunes, Amazon, Spotify, en su página en Facebook y próximamente en la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

A fin de mes estrenará su nuevo trabajo en una actividad del Centro de Periodismo Investigativo y en el evento Santurce es Ley. El 8 de diciembre participará en el concierto del 25 aniversario de la banda La Experiencia de Toñito Cabanillas en La Respuesta y en febrero del año que viene presentará un concierto en un teatro de San Juan.