Razones por las que Ojeda es el mejor analista de todos los tiempos

Un clásico de Macetaminofén.

El tatarabuelo de la radio, Luis Francisco Ojeda, lleva poco más de dos siglos informando a los boricuas sobre las trampas de los políticos inescrupulosos, señalando la corrupción gubernamental y odiando la humanidad.

Con su confuso tono de voz y sus pinceladas de xenofobia, este señorito de hojas blancas en su cabellera se ha ganado el cariño del público que día a día lo llama a su programa de radio para pedirle auxilio. Este jayuyano de corazón gigante y estatura limitada, lleva décadas luchando incansablemente para que Puerto Rico sea un mejor lugar, a la misma vez que sufre las burlas de las turbas que logran colarse en WKAQ para decirle “viejo pato”.

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Hoy te decimos algunas razones por las que Ojeda es el mejor analista político de todos los tiempos.

Nadie tiene más experiencia que don Luis

Ojeda comenzó en la radio desde el mismo momento en que Heinrich Rudolf Hertz descubrió las ondas electromagnéticas. Desde entonces, Magapo -como se le conoce en su barrio Río Grande- decidió que su misión en la vida era decir que alguien se estaba robando algo aunque no tuviera prueba. El señor Ojeda es, sin duda alguna, el papá de todos los analistas políticos, a pesar de que ni él mismo sabe la diferencia entre el sistema político de Puerto Rico y la distribución de funciones de la junta de un condominio. Hay que destacar que Ojeda es el mentor del señor Josué “Mi personaje es Jay Fonseca” Fonseca, y que prestó su voz para hacerle un CD tipo “Baby Einstein” con el que dormían a un infante Luis Balbino.

No tiene paños tibios con los brutos

En estos tiempos que todos intentan ser políticamente correctos y los millennials están llorando en todas las esquinas, el decir la verdad puede levantar ronchas… pero eso a Ojeda no le importa. En más de una ocasión algún morón se ha comunicado con Luis Francisco para darle una queja sin validez, así que raudo y veloz, Ojeda le ha dicho hasta del mal que la persona se va a morir, porque si hay algo que este anciano no tolera es a la gente bruta. “Si el espermatozoide ganador fuiste tú, no quiero saber cuán bestias eran tus hermanos”, dice antes de engancharte el teléfono y quedarse con la última palabra en la boca like a boss.
 

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Tuvo el mejor programa de televisión puertorriqueña: “Ojeda Sin Límite”

Eran los finales de la década del ochenta, y ya con ciento y pico de años, don Luis decía que algo le faltaba a su carrera. Es así como decide crear “Ojeda Sin Límite”, donde la única regla que se establecía era que sus invitados tenían que irse al nivel del betún. Uno de sus episodios nefastos fue cuando Carlos Romero Barceló y Miguel Hernández Agosto se insultaban y casi se van a los puños, mientras Ojeda estaba monda’o de oreja a oreja viendo a los dos políticos desatando su cafrería y diciendo “déjasela caer al bobo ese”, mientras el público gritaba “¡PELEA!¡PELEA!” Pocos recuerdan que en la lucha por el primer lugar en la televisión, Ojeda tuvo marcadas diferencias con “la mujer noticia”, Carmen Jovet, quien le daba pasta y queso en el rating porque esta siempre usaba su mejor carta: mostrar el seductor escote que se extendía hasta lo más alto de su garganta.

Es primo lejano de Filiberto Ojeda Ríos

Esto es mentira, pero impresiona.
 

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Pocos saben que Ojeda tiene como hobbie hacerle caritas felices a los aguacates

No tolera que difieran de él

Ojeda es un caballero chapado a la antigua, así que si no opinas como él, es que estás erróneo. Aun así, don Luis se aventura a abrir el cuadro telefónico para que el público dé su opinión; entonces, él decide si estás bien o acabas de decir un disparate. Es algo normal que alguna anciana estadista llame a dar su punto de vista, y Ojeda le diga “vieja loca” y “tortillera” con la misma autoridad que tiene un paladín de la verdad absoluta. Este señor sabe que su voz tiene peso, y que cuando él habla por ese micrófono, usted tiene que bregar con él o sacarle las palabras de su blanco y blandito cuerpo.

Intentó buscarle trabajo a la gente y fracasó en el intento

Aunque su mirada lanza fuego y su voz es como la tos de un dragón mongo, este dulce doño tiene un corazón bien grande y agallú que todavía a esa edad sigue bombeando sangre y ternura. Conociendo que Puerto Rico estaba enfrentando una crisis económica y que mucha gente estaba sin empleo, decidió crear una sección en su programa para que la gente ofreciera sus servicios. Lo que empezó como una buena idea, terminó con un montón de títeres metiéndole anuncios de negocios ya establecidos como “Michy y sus pechugas” en Vega Baja, cosa que provocó la furia de Ojeda (y del departamento de ventas de WKAQ) porque estaban intentando cogerlo de estúpido… aunque ya lo habían hecho hace rato y luego de dos meses fue que él se dio cuenta.
 

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Porque no le teme al Estado Libre Asociado

Ojeda es un tipo que no confía en nadie, y mucho menos en el gobierno. Cuando tenía que rendir planillas, con la típica guapería de los galleros jayuyanos dijo “que Hacienda venga por mí”. En poco tiempo pasó lo inevitable: el Departamento de Hacienda lo encontró y lo hizo pagar lo que le debía al Estado. Sus amigos del PPD lo ayudaron a salir del lío, y con una sospechosa sonrisa el experimentado periodista dijo “este fue el que pagó” mientras se agarraba la cremallera, dejando confusos a varias personas que no sabían si Ojeda estaba dejando claro que cumplió con el pago o había salido más bravucón de lo que todos pensaban.