Un racionamiento provocado por la usual guachafita administrativa

Los primeros meses del año registraron mucha lluvia. Y el dragado de Carraízo se sabe que es necesario incluso desde antes de 1998... Entonces, ¿qué [email protected]*s ha pasado aquí?

Puerto Rico comienza OOOOTRO racionamiento luego que en el 2015 se viviera una situación similar, con la diferencia que en el proceso actual es sólo a los sectores que se nutren del embalse Carraízo: parte de San Juan, Carolina, Trujillo Alto y Canóvanas.

Al escuchar a los expertos, el anuncio de este racionamiento puede ser confuso por la desconexión entre los recursos naturales en cuestión y los datos que se nos han ofrecido .

Además, asoman dudas – lagunas, más bien, no pun intended – el trabajo que han realizado nuestros Gobiernos, tanto el actual como los pasados.

El 25 de febrero de este año, hace 127 días, el Servicio Nacional de Meteorología reportó un récord nuevo de lluvia para la Isla para el 24 de ese mismo mes, con la caída ese día de 4.22 pulgadas. Para que tengan una idea del impacto de ese día, la marca que mas alta había sido reportada antes de esta fue en 1940, de 0.93 pulgadas.

En entrevista con Metro, el exdirector de la Agencia federal de Protección Ambiental en Puerto Rico y el Caribe (EPA por sus siglas en Inglés), Carl Soderberg, comentó que enero de este año fue el cuarto con más actividad de precipitación desde que la SNM comenzó sus registros en el 1899.

Con esos datos nos tenemos que preguntar, ¿Cómo pasamos de tener récord de lluvia a limitar el uso del agua a las personas? Aunque sea para sólo unos municipios, esto representa a unos 180 mil clientes, aproximadamente.

Además de hablarnos de esta cifra histórica de precipitación, Soderberg nos recordó que actualmente el embalse de Carraízo ha perdido entre un 55 a 60 por ciento de capacidad para almacenar agua, dejando a los clientes con un 40% aproximadamente.

Para antes del huracán María, ya esta represa contaba con 45% menos de su capacidad y, al pasar el evento atmosférico, según partes de prensa del 2019, se perdió un 10% adicional.

La última vez que el Gobierno de Puerto Rico tomó acción para dragar Carraízo fue en el 1998, un poco más de hace 20 años y a un costo de $60 millones.

En el 2018, el senador Cirilo Tirado, junto a otros miembros de mayoría y minoría, radicaron el Proyecto de ley 276, con el fin de atender los problemas que han reducido la capacidad para almacenar este líquido tan preciado. En la nota del colega Ronald Ávila, se cita literatura del 2012 donde se podía guardar unos 122 mil millones de agua, para el 2018 solo teníamos capacidad para 91 mil millones. Este proyecto fue aprobado por la Cámara alta y actualmente se encuentra referido a la Comisión de Agricultura, Recursos Naturales y Asuntos Ambientales según la página de tramite legislativo.

Un año antes que llegara el racionamiento de 2015 ya expertos habían advertido sobre el tiempo de vida que tenía este embalse. En una nota de Primera Hora de la colega Istra Pacheco, los ingenieros Edgar Rodríguez y Edgardo Martínez, expresidente y exvicepresidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR) respectivamente, comentaron que gracias al dragado realizado en el 98 fue que se le pudo alargar la vida por unos 20 años.

Cuando se le pregunta a los directores o funcionarios Autoridad de Acueductos y Alcantarillados sobre el dragado de los embalses, la respuesta se limita a que se encuentran en espera que FEMA les autorice la asignación para realizar los trabajos, que se estiman en unos $300 millones.

Ahora la atención está en el embalse de Carraízo por ser el que comenzó el proceso de racionamiento, pero según nos comentó Soderberg, el problema se extiende a otros embalses y por el calentamiento global podríamos vernos afectados por la sequía anualmente si no tomamos medidas como las del dragado y otras como el utilizar aguas usadas para diferentes actividades, como el riego de plantas, lavado de autos, entre otras y así poder utilizar más agua potable para el consumo humano.

Incluso, se empeora la situación cuando en la Isla se pierde aproximadamente un 60% de agua potable por esta falta de capacidad de almacenamiento, mientras que la norma en otros países es de un 16 a 17%, según nos compartió el exdirector de la EPA.

No es esta administración, fueron esta y todas las anteriores, que al no tener un plan de futuro, y solo enfocarse en el momento: Puerto Rico se encuentra a la vuelta de la esquina, y en medio de una pandemia, de una racionamiento provocado por la guachafita administrativas de sus propias autoridades, tanto aquí como a nivel federal.

El autor es periodista, productor y editor web de Metro.