Querido Alejandro: ¡Fumígate ESTA!

Desde que tengo uso de razón he podido ver los errores que comete el gobierno de Puerto Rico junto al estadounidense y de cómo los mismos afectan a las habitantes de esta joya caribeña.

El boricua es corto de mente y al parecer todo lo olvida, pero aquí estoy yo para refrescarles la memoria. ¡Ay, no me lo agradezcan! Digamos que esto es como un servicio comunitario.

Leyendo, porque yo no me sé todo, pude aprender varias cosas: Puerto Rico ha sido víctima y conejillo de Indias de la gran nación americana. En el año 1904, hace más de 100 años, los gringos hicieron su primera prueba en la Isla. ¿Sus víctimas? 61 puertorriqueños expuestos a experimentos científicos.

En 1930, Estados Unidos llegó a La Isla del Encanto para inyectarle a los anémicos células cancerosas y así estudiarlas mediante radiación. Luego, para los 60, los United States experimentó con las mujeres boricuas y las pastillas anticonceptivas.

De esta misma manera, el Agente Naranja fue arrojado en nuestras tierras antes que en Vietnam. Estudiaron el SIDA drogando a niños menores de 4 años e investigaron el comportamiento de la ionósfera, modificando primero la atmósfera. Y como si fuera poco, en comunidades pobres regaron el mosquito con la Fiebre del Dengue para ver qué tan rápido la enfermedad se propagaba.

Puedo seguir mencionando (muchos) otros experimentos hechos en nuestra Isla, pero ustedes no van a sentar cabeza, pero por si las moscas, les recuerdo los cientos de casos de infertilidad en mujeres y el análisis del Aspartame en boricuas. Que por si no lo sabían está relacionado con el cáncer y afecta muchas funciones del cerebro.

Y así puedo hacerles una tesis hasta que llegamos al experimento más reciente en nuestras humildes tierras: la fumigación aérea con Naled. Antes de que empiecen a protestar, esto no es noticia vieja. Al Sol de hoy todavía hay tela pa&#39 cortar.

Naled es un organofosfato, que quiere decir, un grupo de químicos utilizados como plaguicidas para controlar plagas de insectos. En este caso, para controlar la epidemia del mosquito del Zika.

Este químico ha sido retirado del mercado por su alto grado de toxicidad, pero a nuestro gobierno no le importan los grandes daños que esto cause en la agricultura, animales y en nosotros, los humanos. ¡Porque aquí vivimos seres humanos!

En concentraciones pequeñas solo le hace daño a los mosquitos y abejas, pero aquí se quiere esparcir en enormes cantidades lo que puede causar problemas en la salud de los animales domésticos, de granja y en las personas.

El problema en Puerto Rico es simple: no hay ninguna epidemia del Zika. Bueno, estudios y gráficas demuestran que las personas afectadas con dicha enfermedad va en aumento, pero sinceramente yo no he conocido a ninguna persona que este odiando a un mosquito por ganarle la batalla.

El gobierno en la Isla, que hace todo con las patas de atrás, ha ido creando una serie de problemas que han finalizado con la mayor creación en esta tierra: una crisis humanitaria que nunca debió existir.

Puerto Rico se convirtió nuevamente en una víctima de los Estados Unidos. No, estoy mal. No se convirtió porque nunca ha dejado de serlo. La crisis que existe con el mosquito del Zika es una que le conviene al tío Sam, porque detrás de las alas del mosquito hay mucho dinero. ¡Solo aprendan a leer!

Leyendo todo lo que se ha publicado con relación a nuestra crisis económica y ahora con esta falsa epidemia del Zika, no nos queda más remedio que echarnos a llorar porque todavía existen personas que no ven lo que está pasando. Tan solo había que escuchar las reacciones de los directores y secretarios de las distintas agencias del gobierno el día que explotó el chisme de la fumigación. ¡No sabían ná!

Ninguno tenía conocimiento de lo que estaba pasando.

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A pesar de la oposición de profesionales de la salud y de la industria ganadera y agrícola, el gobierno echó pa&#39 lante su plan de prevención, que tiene más forma de apetencia que de otra cosa.

Pero, ¿qué se puede esperar de los funcionarios de gobierno que dejan criaderos de mosquitos a simple vista?

En fin, yo no quiero que me fumiguen. Yo no quiero inhalar ese químico. No quiero padecer de diarreas y no quiero tener problemas para respirar. No me quiero quedar en mi casa por obligación cuando fumiguen mi área. No quiero eso ni para mí ni para ustedes.

No quiero que el gobierno siga haciendo caso omiso a nuestras dudas. No quiero que ignoren nuestras preocupaciones ni que nos traten como basura, porque léame, eso es lo que están haciendo.

No me da la gana de aguantar la opresión, no es justo que jueguen con nuestros derechos. Juegan con nuestra comida, con nuestro dinero, con nuestra educación y quieren volver a jugar con nuestra salud. No, no quiero y no son estupideces de personas que se quejan por todo. Yo me quejo de lo injusto. ¿Saben lo que es injusto?

Injusto es el meme que corre por las redes sociales queriéndonos poner, a los que protestamos por esta fumigación, como unos changos.

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No es cuestión de changuerías, es cuestión de derechos. Si yo fumo, lo hice porque me dio la gana. Si decido que me den pa&#39 bajo sin condón, es una opción que escogí yo, no el gobierno. Si quiero beber hasta que no pueda caminar, es porque yo así lo quise. Si me metí dos pepas con mi mejor amigo, lo hicimos porque nos salió del forro. Y si voy a la playa y no me pongo bloqueador solar es porque prefiero no pasarme ná.

Aquí es donde ese meme, que seguramente lo hizo alguien brutito, pierde relevancia. Se tiene derecho a optar por lo que uno quiere y seleccionar lo que uno piense que es lo más adecuado.

El gobierno está decidiendo por mí y por mi salud, no yo. El gobierno de mi Isla está imponiendo algo que, además de que no hay causa para hacerlo, pone en riesgo mi salud, la comida que me voy a comer y los animales. ¡Leyeron bien animal lovers!

Como nosotros los boricuas somos bien pendejos cuando se trata de velar por nuestros derechos y a los de arriba no les importa ná, al final harán lo que les de la gana.

Y como papito Dios cuando los creó se le olvidó darles inteligencia estoy segura que por sus pantalones de diseñador van a seguir fumigando sin pedir permiso. Y como sé que pedir perdón es mejor que pedirles permiso, pa&#39 lo que falta, no me queda más que decirles Alejandro: fumígate ESTA.