Protesta contra LUMA en el edificio que alberga la Junta de Control Fiscal

"A pesar de la amplia oposición a este contrato y a la privatización de la AEE, el gobierno ha insistido en este proceso...."

La organización Jornada Se Acabaron Las Promesas protesta este lunes en la mañana en el edificio que alberga la Junta de Control Fiscal (JCF) en la avenida Luis Muñoz Rivera, en Hato Rey, en contra del contrato con LUMA Energy.

“Tomamos el lobby que da acceso a las oficinas de la Junta de Control Fiscal para exigir la inmediata cancelación del contrato de LUMA (Energy) y que se devuelva la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) a manos del pueblo. Por los pasados años, grupos de todo tipo le han pedido al gobierno que detenga esta transacción por ser mala para los abonados, mala para el comercio, mala para nuestra economía y mala para el futuro de nuestro pueblo”, indicó en una comunicación escrita la organización Jornada Se Acabaron Las Promesas.

“A pesar de la amplia oposición a este contrato y a la privatización de la AEE, el gobierno ha insistido en este proceso. La razón de esta necedad se alberga al interior del edificio SEABORNE, donde están las oficinas de la Junta Dictatorial que nos mantiene como rehenes de fondos buitres. La Junta es quien ha presionado al gobierno para que ignore al pueblo e insista en este desastre.

Definitivamente, la AEE necesita cambios profundos que mejoren el servicio a la ciudadanía, pero la privatización no es la solución. No solo porque esta privatización limita la injerencia del pueblo en la toma de decisiones sobre un servicio de primera necesidad sino porque también le entrega el control de ésta a un grupo de inexpertos que no han parado de improvisar desde el primer momento. A una semana de ejecutada la transición de la AEE a LUMA, las denuncias de abonados por falta de servicios siguen en aumento. Son cientos las comunidades alrededor de la isla que en este momento se encuentran sin servicio eléctrico y sin ninguna explicación sobre las causas o acciones a seguir por parte de la privatizadora, que es incapaz tan siquiera de hablar el lenguaje de sus clientes.

Nosotros y nosotras por nuestra parte seguiremos en la calle, denunciando, porque este saqueo tiene que parar”, concluyó el grupo Se Acabaron Las Promesas.