Presentan querella ante OSHA por "escasas medidas de seguridad" de COVID en UPR de Cayey

El por ciento de clases presenciales en la UPR-Río Piedras es de 10% en la UPR-Cayey es de 95%

El presidente interino de la Asociación de Personal Docente (APD) de la Universidad de Puerto Rico en Cayey, profesor Humberto Malavé Núñez, informó el jueves, que presentó ante la Administración de Seguridad Ocupacional y Salud (OSHA, por sus siglas en inglés) la querella número 20294358 contra la UPR-Cayey y su rectora Glorivee Rosario, “dadas las escasas medidas de seguridad para proteger a los profesores del contagio con COVID-19”.

En la descripción del problema, el profesor Malavé Núñez alegó en comunicación escrita que la Rectora ha obligado la enseñanza presencial de clases en grupos de hasta 34 estudiantes por salón “sin ningún distanciamiento, limpieza, supervisión”.

Indica, además, que “en los cambios de clase los pasillos parecen una plaza pública. Hay sobre 150 profesores y alrededor de 3,000 estudiantes [en la UPR-Cayey]. Hay un protocolo, pero no contiene nada en caso de un contagio de un profesor y/o estudiante, aparte de que visite la oficina de OSHA y/o servicios médicos del Colegio”.

El por ciento de clases presenciales en la UPR-Río Piedras es de 10 por ciento, en la UPR-Cayey es de 95 por ciento.

“La doctora Rosario no sólo no permitió la discusión del protocolo de seguridad sobre Covid-19 con la comunidad universitaria, sino que despachó las graves preocupaciones que le hicimos llegar mediante carta y ni siquiera nos ha contestado. Eso dista mucho del espíritu universitario que debe tener un académico. Esa actitud muy despreocupada con la salud de los profesores nos expone al contagio, la enfermedad y, en algunos casos en que algún docente tenga su salud comprometida, hasta perder la vida. Por si fuera poco, el protocolo de seguridad se presentó tan tardío que tuvo que posponerse el inicio de clases del lunes 16 de este mes al pasado 23 de agosto. Creemos que la UPR-Cayey tiene un serio problema de administración”, sostuvo el líder docente.

El Plan fue presentado a la comunidad universitaria el 18 de agosto, sin permitirse modificaciones al mismo. Además, dijo, no tomó en consideración el surgimiento de la más virulenta variante de COVID-19, DELTA, pasó por alto el aumento en contagios, defunciones, la tasa de positividad y las hospitalizaciones, y hasta negó esta nueva realidad al indicar erróneamente en el Plan que “los niveles de contagios de COVID-19 han disminuido dramáticamente y que las órdenes ejecutivas para atender la pandemia cumplieron su propósito”.

“Mientras el secretario de Salud, doctor Carlos Mellado, advierte hoy sobre el repunte de la variante Delta de Covid-19 y le pide al pueblo que tome medidas más extremas para evitar el contagio antes de que la tenga que tomar el gobierno, las medidas de la rectora Rosario son ineficientes para proteger a los profesores y a los estudiantes. Tampoco corresponden con la realidad que estamos sufriendo en la Isla”, aseguró el profesor universitario.

El profesor Malavé Núñez reclamó que, entre otras medidas preventivas para evitar el contagio con COVID-19, se utilice la modalidad híbrida en los cursos, se aplique a los salones de clases los mismos criterios sobre aglomeración que hay en las demás áreas del recinto, y se instale acrílicos en los salones que protejan a profesores y a estudiantes.

En la carta denunciaron que, aunque se tomaron medidas para diversos sectores de la comunidad universitaria a través del Plan de continuidad de operaciones y control de exposición al Covid-19, no las contemplan para evitar el contagio en los salones de clases entre profesores y estudiantes.

“A diferencia de las instalaciones para uso administrativo, las estructuras dedicadas a la enseñanza carecen de los elementos básicos para sentirnos protegidos y de las herramientas necesarias para poder impartir una educación de acuerdo con la nueva realidad de salud pública”, se advirtió en la carta.

El Plan tampoco provee el establecimiento de métricas para recomendar el cambio a la modalidad virtual de haber un aumento en el nivel de contagio, tanto dentro del Recinto como en los pueblos de donde provienen nuestros estudiantes y profesores.

Igualmente, se indicó que ante la posible situación de que profesores se ausenten debido a que se contagiaron con el virus o residan en un hogar con algún familiar contagiado, podrían continuar sus clases virtualmente, “pero eso no lo contempla el Plan, aunque tenemos la experiencia de impartir los cursos virtualmente”, dijo el presidente interino de la Asociación creada en 1987.