Peligrosa irresponsabilidad desalentar uso de condones contra zika

condones-0e11144721077f59113b1dcc5dd580c6.jpg

El coordinador del Instituto del Género y Educación de Avanzada (IGEA) del Proyecto Matria, José Rodríguez Irizarry, tildó el martes de peligrosas e irresponsables las expresiones del arzobispo de San Juan, Roberto Nieves González con las que desalentó el uso de condones y preservativos para evitar la transmisión sexual del virus del zika.

“Es una irresponsabilidad que, por sus visiones carentes de realidad, la iglesia católica intente estropear los esfuerzos de educación y concienciación que llevan a cabo organizaciones internacionales y locales de salud para que las personas se protejan cuando sostienen relaciones sexuales”, sostuvo Rodríguez Irizarry en un comunicado.

arzobispodesanjuanmonseorrobertoo-2277997f6d9ba83adc24197a8d10c585.jpg
“Es peligroso cuando comparamos esta posición a la que han tenido anteriormente ante coyunturas similares de epidemias globales, como cuando se propagó el SIDA en África Occidental y en el Caribe y todo lo que se pudo haber evitado con educación sexual razonable”, agregó.

Rodríguez Irizarry también protestó que se condenara a las mujeres embarazadas que se hayan contagiado del virus y decidan abortar si el bebé presenta defectos neurológicos, como la microcefalia. “Esta posición fomenta una estigmatización innecesaria e injuriosa a mujeres o familias que tomen esa decisión, muchas veces difícil de por sí, a la que tienen derecho”, sostuvo.

Sobre los preservativos o métodos anticonceptivos, Rodríguez Irizarry recalcó que el zika es un virus que aunque contagie no necesariamente hace que la persona enferma presente síntomas.

“Estamos ante una crisis global, ante un virus con el que se puede estar contagiado sin saberlo. Pedirle a toda una población que se abstenga sexualmente es irracional y absurdo, especialmente cuando existen métodos efectivos para evitar tanto la transmisión sexual como los embarazos. La educación pertinente puede ser la diferencia. Es tiempo de que la iglesia católica llegue al siglo 21 y parta de la premisa de las realidades sociales que vivimos actualmente, antes de seguir oponiéndose a una posición que puede salvar vidas”, concluyó.