Otra 'Intifada' contra el fascismo musical y la censura a la protesta

El 'Mc' y maestro de historia, Luis Díaz, habló con El Calce y Metro sobre el regreso de Intifada, dúo que tiene junto a Yallzee, su nueva producción discográfica y la situación con su amigo Pablo Hasél.

En esta etapa del juego, si la música da para vivir, pues bien. Si no, no hay problema. Nunca lo ha habido, nunca lo habrá.

Lo que sí es que, después de tanto tiempo rapeando a favor del independentismo, en contra del imperialismo y en pos de numerosas causas sociales y políticas, no le vengan a decir de nuevo a Luis Díaz, el maestro de historia, el 'Mc' del icónico dúo de rap en puertorriqueño Intifada, que es muy tarde.

"Estamos lanzando nuestro primer disco en 10 años, en tres partes. Es un viaje tríptico llamado Antifa, dónde venimos bien pesados en el sonido y bien político en la lírica. Siento que ahora mismo es algo que hace mucha falta", expresó Díaz, al conversar con El Calce sobre la primera parte 'Antifa', que sale el 1ro de marzo.

Desde la década del noventa, Díaz y su compañero productor, Yallzee, hacen música. Primero, formaron el grupo Conciencia Poética que incluía a SieteNueve y luego se manifestaban desde el colectivo Vanguardia Subterránea, referentes actuales del hip hop en español mundial. Con Intifada lanzó tres discos: Intifada (2004), Mundo Nuevo (2006) y III. En 2018, empero, Díaz lanzó su primer disco como solista, 'Rebelde sin pauta', "un disco que tocaba más cosas personales".

intifada

"Pero ahora volvemos con la receta original de Intifada", arguyó sobre esta primera pata de 'Antifa' que incluye colaboraciones con SieteNueve, Tek One y Mala Cara.

Entre los temas, dijo, destaca el corte 'Pitirres', cuya musa es la icónica pintura del artista Dennis Mario en un muro de la calle San Sebastián, donde se muestra al patriota Pedro Albizu Campos con pitirres en sus hombros.

pablo hasel

 

"Eso lo considero un homenaje a la base histórica del nacionalismo. También tenemos un homenaje a Vieques, que está bastante olvidado, con lo fácil que se está haciendo aquí ese rollo de la gentrificación, a la cual la gente quizá no le preste atención. Además, tenemos otra que trata sobre la estatua a la esclavitud que hicieron en Arecibo, para ni que honrar a Cristobal Colón. Y está también el tema que tiramos sobre raza, 'La verdadera historia del color carne'. los temas se van encontrando hay interconexión hay unos temas q se hacen referencia entre si. están correlacionados de alguna manera. Yo creo que hay que hacer música para reforzar nuestra identidad, nuestra historia, pero también que la gente deje de ser tan ingenua", señaló.

Uno de los procesos que ha marcado el tono del trabajo reciente de Díaz es la relación de amistad que ha desarrollado con el rapero Pablo Hasél, quien se encuentra preso ahora mismo por componer canciones en contra del estado español y la corona de los Borbones, realeza que se mantiene a flote en parte gracias a la ayuda económica e institucional del propio gobierno de España.

A Hasél lo conoció en Venezuela, cuando participó en un cónclave de artistas en contra de la intervención militar a este país, justo cuando el multi-billonario dueño de Virgin Records, Richard Branson, propulsaba lo contrario mediante un concierto en el que participaban artistas como Juanes, Luis Fonsi y "otros mercenarios musicales que seguro no entienden mucho del imperialismo al que siempre ha estado sujeto América Latina". La amistad con Hasél, de hecho, comenzó en plena frontera entre Táchira, Venezuela y Cucutá, Colombia, "justo cuando paramilitares colombianos intentaban cruzar esos puentes de la frontera, y fueron interceptados por las milicias populares venezolanas".

"Fue una experiencia indescriptibles, porque todo eso estaba sucediendo alrededor de nosotros, que al fin y al cabo estábamos allí como artistas en solidaridad de Venezuela y en repudio a cualquier invasión", articuló antes de relatar sus impresiones de Hasél, "un artista que no vaciló en decir que sí, contrario a otros que invitaron que llevan años guisando con el discurso solidario y que se desaparecieron porque no les importa el pueblo venezolano, pero si el dinero que pagan para verlos".

"Pablo siempre hablaba de que el estado español lo iba a meter preso. Uno lo veía como si eso fuese un poco exagerado, que eso era el Gobierno intentando intimidarlo, que no iba a pasar. Pero pasó", expresó sobre el rapero catalán, un duro crítico del coloniaje en Cataluña, apresado bajo una ley pasada hace unos años, en la que se busca reprimir los discursos artísticos y culturales de escritores, poetas, cantantes y raperos.

Junto a DJ Predator, Luis Díaz representó a Puerto Rico de forma virtual en un concierto a favor de Hasél que se organizaron desde Venezuela:

"Entonces, esto es real. Esto no es un bobo de Twitter criticado por ser morón. Entonces ahí tienes en vivo lo que se pasan diciendo los fotutos: 'No, que eso pasa en las repúblicas de Latinoamérica'. No, eso está pasando en un supuesto país de primer orden, como España. Denota una actitud de ascenso del autoritarismo, de la represión a los grupos minoritarios. Mira la combustión en Chile. Mira a Bolsonaro en Brasil. Trump logró avivar a un sector fascista y se metieron al Capitolio en Washington. Y está entonces lo de Pablo. ¿Ir preso por cantar rap? ¿Esto es 1950?", expresó, recordando las persecusiones a independentistas en Puerto Rico durante el Siglo XX – "y todavía, mira a Nina Droz" -, y el carpeteo de McCarthy contra los comunistas en Estados Unidos.

"Pero oye, hay que seguir. En el disco hay un tema que habla de lo jodido que está Puerto Rico, pero en esa misma canción les recuerdo como hemos hecho cosas grandes cuando nos unimos, como sacar a la Marina de Vieques. Yo sigo. No hay razón para bajarle", finalizó.

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