Nuevo reto familiar: "Mamá, papá, les toca el campamento de verano..."

En los ojos de dos profesores especialistas en educación física adaptada y sicología deportiva, respectivamente, los padres deben hacer los ajustes necesarios para que los niños tengan su buena recreación este verano... y la tarea puede resultar un poco cuesta arriba.

En plena y gozosa niñez, Juanito – nombre ficticio – acostumbraba gozar durante los meses de junio y julio, pues en verano su papá y su mamá lo apuntaba en un campamento de esos que tienen todos los powers.

Aprendió a nadar, por ejemplo, cuándo lo llevaban a la playa o en la piscina del campamento. Veía amiguitos y amiguitas nuevos todos los años. Olvídate, ese nene hacía allí de todo. ¡Y gozaba que se acabó!

Pero… ¡Bendito! Parece que Juanito no tendrá esa experiencia este año, debido a la pandemia. De hecho, aquel niño o la niña que pasaba el verano en el campamento parece que no podrá hacerlo. Ante la incertidumbre que existe por lo que será el verano para los niños debido a la crisis con el COVID-19, dos académicos especialistas en educación física adaptada y sicología deportiva, respectivamente, señalaron que es en la base familiar dónde habrá que hacer ajustes para que los más chicos puedan invertir de forma correcta toda esa energía veraniega.

"A mamá y papá, les toca el campamento de verano", señaló al conversar con El Calce el profesor Mario Vega Giboyeaux, catedrático auxiliar de la Universidad de Puerto Rico en Bayamón.

"Por la tendencia que estoy viendo y pensando en la norma a nivel mundial con el virus, me parecería poco probable que abran, dado el caso de la fragilidad que significa tener un niño en un ambiente de mucha interacción física. Yo no veo posible, por ejemplo, que se dé una dinámica como la de los campamentos de verano, al menos no en las áreas recreativas, ante la seriedad del asunto", apuntó.

Con todo y eso, el catedrático recordó que "aún así, más inseguridad hay en un supermercado que en una playa o una pista caminando" y que la incertidumbre que constantemente presenta el Gobierno en su discurso le hace dudar mucho: "no sé si es que tienen algo oculto de que pueda haber un problema mayor".

Ante esto, en una columna publicada en El Calce, Vega Giboyeaux, doctor en educación física adaptada, resaltó cuatro variables que deben tener en mente los padres durante este verano para que no se hiperbolice la vida sedentaria que sus hijos pudiesen tener debido a la pandemia.

niñez

El primero de estos variables es la falta de un régimen de ejercicio habitual en los padres; que por consecuencia pueda llevar a sus hijos al mismo resultado. Por otro lado, Vega Giboyeaux recomendó también estar pendiente a la falta de una buena salud nutricional causada por la ingesta de alimentos altos en azúcar y calorías que por consiguiente causaran un aumento en el peso en todos los componentes de la familia.

Por otro lado, cabe recordar que tanto la escuela, que es la principal e indirecta fuente de actividad física para nuestros niños, como los parques, playas y otras facilidades se encuentran cerradas lo cual impide encontrar ambientes diferentes que motiven realizar la actividad física. Finalmente, señaló que se debe prestar atención al uso continuo y obligado de la tecnología remota en el hogar. No tan solo para los padres sino también para los niños que en algunos lugares las clases se convirtieron en línea.

"En estos momentos es responsabilidad de los padres crear un clima de apoyo emocional escuchando y motivando a sus hijos a realizar alguna actividad física juntos.  El refuerzo verbal y la participación activa de padre, madre e hijos es la opción única y real en estos momentos.  Aunque deje para lo último la situación de los campamentos de verano lo único que me resta decir que no veo probable que se puedan desarrollar pues las restricciones de espacio, cantidad de personas y lugares se encuentran restringidos", añadió el catedrático, cuya ponencia puedes ver a cabalidad accediendo a elcalce.com.

El catedrático recordó el ejemplo de España, que tras 44 días de encierro permitió momentos de recreación para la niñez.

"En aquel momento usaron avenidas en las ciudades para convertirlas en peatonales. Aquí en Puerto Rico, por las diferencias geográficas, esa posibilidad pudiese ser variada. En la montaña y en la ciudad no es lo mismo. Igual, también hay mucho campo aún que se puede usar como escenario, de forma prudente", acotó.

Mientras tanto, el profesor de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, el doctor Fernando Aybar, resaltó que papá y mamá "deben estar preparados para entender el cambio de paradigma que se avecina".

"Hay que mentalizar la situación y los roles de todos. Si nos vamos en términos generales, el reto que aquí tiene la familia, ante la ausencia de los espacios usuales, es que exista el balance entre la diversión y la actividad física en condiciones de aislamiento físico", subrayó Aybar, especialista en sicología deportiva.

"Les toca a papá y mamá establecer un balance sicológico y quizás, la mejor actividad pueda ser buscar familiares contemporáneos en edad para que los niños compartan con los adultos turnándose como tutores, pues puede ser agotador", coincidió Vega Giboyeaux, indicando que toda actividad que se extienda "como ver YouTube o jugar Switch" hay que ponerla en alerta.

"Utilice o tome la recomendación que mencionaba anteriormente para que pueda crear su propio y exclusivo campamento de verano. No olviden hidratarse bien pues la temperatura y el calor deben ser considerados. ¡Así que papá y mamá prepárate este año 2020 el campamento de verano será en casa!", finalizó.

Mira también:

VIDEOS: Salen a jugar los niños en España tras 44 días de encierro