Miguel Cotto: una mirada crítica al legado de un súper campeón

30 de noviembre de 2017


Si Miguel Ángel Cotto se retira siendo campeón, luego de su pelea de mañana, sábado, en el Madison Square Garden, ¿de qué hablaremos cuando se discuta su legado? Se trata del primer púgil del patio campeón en cuatro divisiones distintas (superligero, wélter, superwélter y peso mediano), de un chamaco del barrio Bairoa en Caguas que después de representar a Borinquen en unos Juegos Panamericanos (Winnipeg 1999), en un Mundial (Houston 1999) y hasta en las Olimpiadas de Sydney 2000, terminó convirtiéndose en un seguro inmortal del deporte borincano y del mundo.

En ese sentido, Cotto se apresta a sumar su nombre a un listado exclusivo que va desde Sixto Escobar, “Chegüi” Torres y Carlos Ortiz, hasta Wilfredo Gómez, “El Radar” Benítez, “El Salsero” Escalera, “El Chapo” Rosario, “El Macho” Camacho, Tito Trinidad e Iván Calderón. Es decir, ahora –el apodado &#39Junito&#39– estará entre los más grandes que ha parido el boxeo del país. 

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Miguel Cotto (al centro) entrenando en sus años de juvenil en una playa de Vieques, junto a Rubén Fuchu (izquierda) y Carlos Valcarcel.  (Foto: Diego Morilla)

De acuerdo con el veterano periodista deportivo, Diego Morilla, esa es –precisamente– la primera etapa del análisis a la hora de tratar las aportaciones de Cotto al boxeo: reconocer que la carrera de &#39Junito’ nació con el nuevo siglo (2000) y en el marco de un pasado glorioso.

“[Cotto] dejó atrás la noción de que un boxeador de primer nivel debía ser bocón o provocador y de estilo extravagante para generar interés en los fanáticos y ganancias millonarias. Miguel peleó con todos, la mayoría de ellos en su mejor momento, arriesgando su carrera y perdiendo a veces, pero sin especular en la mesa de negociaciones ni en el ring. Ganó y perdió, siempre con su estilo y una honestidad deportiva intacta”, le planteó a El Calce el miembro de la Asociación Americana de Escritores de Boxeo (BWAA, por sus siglas en inglés).

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Para Morilla el único desafío de Cotto en esta nueva etapa de su vida será la interpretación que se le dé a su trayectoria en una cultura deportiva y boxística como la puertorriqueña, “que ha dejado grandes números”.

“Los 17 años de Wilfredo Benítez, los 18 nocauts en peleas de título de Gómez, son muchos los logros… [Pero] a la larga sus títulos en cuatro divisiones y sus enfrentamientos con los mejores de su época lo van a poner entre los mejores cinco de la historia, sin duda”, aseguró el analista, para quien –en lo boxístico– Cotto fue un tipo que siempre se prestó al espectáculo y a dar pelea sin especular ni buscar el camino más fácil.

Por su parte, el excampeón Iván Calderón se aventuró a trazar una línea fina sobre la aportación deportiva de quien este fin de semana se despedirá del ensogado en el Madison Square Garden, al manifestar que boxísticamente tiene a Miguel Cotto número dos entre los boxeadores puertorriqueños.

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“Boxísticamente tengo que poner número uno a Wilfredo Gómez. Y para decidir entre el dos y el tres tengo a Tito y a Cotto. Si tengo que destacar al hombre con mejor técnica sobre el ring, me voy con Cotto, porque Miguel desarrolló mejor estilo boxístico y tenía más recursos que Tito. Su trabajo al cuerpo se combinó con buenos ataques arriba y abajo, y utilizó al máximo los ángulos durante toda su trayectoria. Tito contaba con una tremenda condición y pegaba con el mejor gancho que ha tenido boxeador alguno en Puerto Rico”, puntualizó el &#39Iron Boy’, no sin antes subrayar que considera que la carrera del hijo de Cupey Alto “estuvo por encima” de la de Cotto si se realiza un análisis más general.

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Ivan Calderón (a la derecha) haciendo guanteletas con Rodríguez Zayas en una playa de Vieques. (Foto: Diego Morilla)

En esa línea, Calderón aprovechó para sentenciar su orgullo por la trayectoria de su compatriota, a quien catalogó como una leyenda del cuadrilátero y un trabajador incansable que demostró con trabajo y entrega que a través del deporte se pueden lograr grandes cosas.

“Siempre le he dicho a Miguel: &#39siéntete orgulloso, porque el día que te vayas, lo harás habiendo hecho todo lo que un boxeador sueña hacer. Fuiste olímpico, panamericano y un gran campeón mundial. Fuiste grande”, sentenció.

Cotto (41-5, 33KO) se medirá mañana a Sadam Ali (25-1, 14KO) por el título superwélter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). El de Caguas completó una carrera amateur con récord de 125-23 y debutó en el profesionalismo en el 2001. Asimismo, se coronó campeón por primera vez en el 2003, cuando el 1 de febrero el árbitro Toby Gibson detuvo el combate ante Cesar Bazan. Desde entonces, el resto es historia.