Mató de 185 puñaladas a su esposo con ayuda de su hija tras ser maltratadas durante más de 20 años

En primera instancia, el caso se investigó como defensa propia por tratarse de un hombre violento, pero la fiscalía de Argentina aseguró que la víctima no era agresiva.

El 9 de marzo de 2019 Argentina quedó impactada por el asesinato de un hombre a manos de su esposa con ayuda de su hija de 18 años. La víctima recibió 185 puñaladas.

Paola Córdoba aseguró que se defendió ya cansada de más de 22 años de violencia constante a manos de un abusador, identificado Alberto Nairetti.

La mujer afirmó que ella y sus hijos estaban en peligro a tal punto que su hija Milagros, de 18 años, también la ayudó en el crimen.

La defensa de las dos mujeres esgrimió "defensa propia en un contexto de violencia de género", según informó TN. Ante la evidencia, la Justicia dejó en libertad a la madre y a la hija, quienes solo pasaron 15 días en prisión.

Versión de la fiscalía

Parecía que el caso estaba aclarado, pero la Fiscalía transandina golpeó la mesa y solicitó elevar los cargos a “homicidio agravado por el vínculo y por ensañamiento”, pues se plantea que Nairetti no era una persona violenta y que hubo un acuerdo entre las dos mujeres para matarlo.

Una de las justificaciones de la Fiscalía para esta decisión es que hubo un “previo acuerdo y distribución de tareas” entre las dos mujeres.

El documento presentado señala que “entre ambas con sendos cuchillos, de mango de madera, tipo tramontina, le aplicaron a la víctima un total de 185 puñaladas, causándole heridas punzo cortantes, en diferentes partes del cuerpo”, informó TN.

La confesión

En el portal argentino se recordó la confesión de Córdoba, quien así relató los hechos de la noche del 9 de marzo de 2019.

“Yo maté a mi marido porque sabía que él me iba a matar. Discutimos porque él me llevaba a la Ruta 8 a prostituirme y yo no quería más. Me pegaba, me amenazaba. Yo sabía que si yo no hacía algo me mataba a mí y a los chicos. Ese día me amenazó con que iba a terminar con todo. Cuando él se quedó dormido bajé a la cocina y agarré las cuchillas”, aseguró la esposa.