Más de 700,000 niños y jóvenes boricuas viven en alta pobreza

Más de 700,000 niños y jóvenes viven en zonas de alta pobreza en la isla, estableció el estudio Kids Count Data Book de 2016 de la Fundación Annie E. Casey, que es liderado en Puerto Rico por el Instituto del Desarrollo de la Juventud.

De acuerdo con la investigación, el 84 por ciento de los menores viven en zonas de alta pobreza y más de la mitad de sus padres no tienen un empleo seguro.

debtbrokenomoney-61ec285963a218fb33b4bac132fd3ad6.jpg

A su vez, se señala que los menores que viven en hogares con alto costo de vivienda alcanzan al 33 por ciento y los que viven en familias monoparentales son el 59 por ciento.

En tanto, el 15 por ciento de los adolescentes no asisten a la escuela ni trabajan, el 40 por ciento de los niños no asisten a la escuela y las muertes de niños y adolescentes por cada 100,000 habitantes suma 23.

Igualmente, los nacimientos en adolescentes (por cada 1,000) alcanzan los 40 y los bebés con bajo peso al nacer son el 10.8 por ciento.

howtoearnfastmoneybycheatingorscamgreedypoorpeoplemoneyinmalaysia2-97335b739b06a4c6767978801a44b5e9.jpg

Comparando datos de 2008 con 2014, el estudio indica que “se puede observar que los embarazos en adolescentes han disminuido un 40 por ciento, el uso y abuso de drogas y alcohol ha bajado un 38 por ciento y el porcentaje de jóvenes que no se gradúan de la escuela superior a tiempo ha bajado a un 28 por ciento”.

Gloriann Sacha Antonetty, directora de comunicaciones del Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ), declaró que "tradicionalmente hablamos del por ciento de nuestros niños, niñas y jóvenes que están viviendo en pobreza, que sabemos que es un 58 por ciento. Este número es inaceptable. Mucho menos aceptable son los 702,000 menores que están viviendo en zonas de alta pobreza. La situación es urgente y se tiene que resolver con acciones concretas”.

moneypoor-38498d86cd360bb2af20c48922392f24.gif

Agregó que "mirando a este periodo eleccionario, los candidatos deben presentar soluciones y políticas públicas que beneficien a nuestra juventud y sus familias. En este momento vivimos en una economía inestable donde el deterioro socio-económico afecta a la niñez más que a cualquier otro grupo. La población por la que trabajamos se enfrenta a condiciones que limitan sus oportunidades de desarrollo”