Lo suspenden del trabajo por tirarse peitos sonoros y apestosos en la oficina

También es un bribón que se pasaba contando las anécdotas de cuando daba tabla.

Sucedió en Costa Rica: un pizpireto infeliz que le encanta ser un verdadero hijo de las mil putas fue suspendido sin sueldo de su trabajo durante dos meses, porque ser un lechón y comportarse como una bola de mielda.

Según informó el diario digital Costa Rica Hoy, el energúmeno fue denunciado por hostigamiento sexual, pues desde octubre de 2018 hasta el 19 de junio de 2019, en al menos 15 oportunidades, "el acusado se paraba en el centro de la oficina, levantaba una pierna, se abría los glúteo con la mano y de seguida precedía a tirarse una flatulencia, lo cual le causaba molestia y hacía sentir hostigada a la quejosa, dado que esta última consideró esa situación como una vulgaridad".

Además, se indicó, se pasaba echándoselas de que "ayer la metí", en alusión a los momentos solemnes en los que daba tabla.

El abogado del individuo, que no ha sido identificado, ha protestado la decisión del juez.