Le llevan parranda a accionistas de restaurante de comida rápida

Cientos de trabajadores de la empresa de restaurantes de comida rápida McDonald&#39s demandaron hoy por segundo día consecutivo a la junta de accionistas de la empresa, reunida en la sede de la multinacional en Oak Brook (Illinois), un salario mínimo de 15 dólares por hora y libertad sindical.


Seguidos de cerca por policías de este suburbio de Chicago, los manifestantes desplegaron pancartas y cantaron "Hey McDonald&#39s, puedes esconderte, pero podemos ver tu avaricia".
Por segundo día consecutivo, el complejo de oficinas de la empresa permaneció cerrado, y los manifestantes fueron mantenidos lejos de la asamblea anual de accionistas, después de una primera jornada en la que miles de personas protestaron, según los organizadores.


Deivid Rojas, de la campaña Fight for $15 (Lucha por 15 dólares), dijo a Efe que lo que paga McDonald&#39s en sus restaurantes "fija el estándar de los salarios que reciben otros empleados del sector servicios en el país".


El activista reclamó que la corporación use su poder económico global para "elevar el nivel económico de las familias".


Flavia Cabral, empleada de McDonald&#39s en Nueva York, declaró que el salario promedio de 10 dólares por hora que se paga en los restaurantes "es una migaja".

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Cabral, que junto a cientos de personas acampó en el lugar durante la noche a la espera de los accionistas, afirmó que la campaña por un mejor salario mínimo no cesará hasta que "todos los trabajadores del país ganen 15 dólares y tengan derechos sindicales".


El campamento improvisado fue levantado en un estacionamiento frente a sede corporativa, y en algunas de las tiendas de campaña se leían los mensajes "Trabajo para McDonald&#39s ¿Por qué estoy desamparado?" o "Estoy ocupando McDonald&#39s porque tengo 24 años en la empresa y vivo en la pobreza".


Según los organizadores, además de los empleados de restaurantes de la cadena, también participaron en las protestas representantes de otros sectores de servicios como niñeras, empleados de aeropuertos y de universidades, que reclaman igualmente el aumento del salario mínimo.


También participaron de la protesta trabajadores de ciudades donde el movimiento ya logró un aumento del salario mínimo a 15 dólares como Nueva York, Seattle, San Francisco y Los Ángeles.


Las protestas tienen el respaldo del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), que en cuatro años de campaña para agremiar a los empleados de restaurantes de comida rápida habría gastado 70 millones de dólares, según un estudio del Center for Union Facts.