Las comunidades de San Juan merecen acceso cabal al agua

Como todos los viernes, hoy se expresa en ¡¿#Politiqué?! la columnista y candidata a legisladora municipal en San Juan por el MVC, Nayda Bobonis Cabrera.

 

En tan solo una semana conmemoraremos el tercer año después del huracán María. Desde entonces, siempre que se acerca esta fecha no podemos dejar de pensar en que un evento atmosférico nos azote y nos afecte severamente.

Tan reciente como el miércoles, nuevas inundaciones afectaron considerablemente varios lugares con apenas un rato de lluvia. Vimos carros flotando, casas llenas de agua, una quebrada a punto de arrancar los pilares de una casa. Anteriormente con las tormentas Isaac y Laura lo que mas nos afectó en San Juan fue la falta de electricidad, que se traduce a una interrupción en el servicio de agua. Dicha interrupción es difícil de atender y afecta severamente la vida de la gente.

Según un estudio realizado por OXFAM, los retos principales posteriores al huracán, debido a la falta de agua por meses, fueron: lavar ropa y mantener limpios los espacios, la salud e higiene, aumento en casos de leptospirosis, y poco acceso a alimentos debido a la dificultad para cocinar. Mujeres, adultos mayores y cuidadores eran quienes más afectados se veían, ya que bregar con ello implicaba un esfuerzo físico adicional, sobre todo para residentes de condominios o residenciales. También existía dificultad de acceso a los camiones cisternas, donde tenían que cargar el agua de un lado a otro. Toda esta situación tuvo repercusiones que al día de hoy vemos en la salud mental del colectivo.

nadya

Peor aún, hay comunidades que aun cuando no hay una situación de emergencia la interrupción del servicio de agua es trágicamente parte de su cotidianidad. Hablamos de comunidades como Caimito, Sector Morcelo, donde los residentes dependen de bombas que permitan que el agua llegue hasta sus casas en lo alto del barrio. A pesar de la exigencia de la comunidad de tener generadores permanentes eso no ha sucedido. Así también conocemos el caso de Cantera, donde llevan más de 25 años luchando por que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado instalen un sistema de bombas que permitan que el sector el Último Chance reciba el servicio de agua adecuadamente. Comunidades como Montecarlo, Colinas de Montecarlo y Berwind Estate pierden acceso al agua constantemente por problemas con las bombas de agua. Estas comunidades tienen que pasar por dichas vicisitudes en huracanes, terremotos, sequía y ahora pandemia.

Ante todas las problemáticas respecto al agua, tenemos que adoptar soluciones que aseguren el acceso al recurso, sobre todo en momentos de dificultad. Primeramente priorizar la petición y fiscalización de acceso adecuado al agua para nuestra gente de San Juan, cuando la misma se debe a ineficiencia o inacción por parte de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

En cuanto a situaciones de emergencia se refiere, debemos generar planes responsivos a la comunidad en la que se implementan, que incluyan a profesionales de salud mental y terapia física. Consideremos también placas solares y generadores para los sistemas de bombas que requieren de electricidad, pensemos en lavanderías solares y en centros comunitarios resilientes, para los cuales específicamente hay partidas de los fondos de recuperación CDBG-DR. Finalmente, tengamos a la mano el listado de contacto para llamar a las instancias de gobierno supuestas a ayudarnos.

nayda

¿Pero cómo lo logramos esto? Mantengamos comunicación directamente con el liderato comunitario y realicemos junto a ellos un censo para identificar dónde se encuentran las familias más vulnerables, como lo pueden ser personas encamadas o con alguna necesidad especial, nuestros adultos mayores solos, familias con niños, etc.

Ya se han pensado en soluciones para este tipo de problema, con el fin de evitar tragedias y crisis como las sucedidas después de María. Se han dado procesos de autogestión y participación ciudadana, mas se implementan a cuentagotas. Además, es lamentable que a pesar de que han pasado casi tres años desde María, aún no hemos visto una mejoría sustancial en el sistema eléctrico, el cual es esencial para el aseguramiento del acceso al agua.  Existe en nuestro ordenamiento leyes que existen para velar por el acceso al agua potable y su distribución.

¡Es un derecho fundamental, y debemos exigir que se respete realmente!


Nota del editor: La autora es candidata a legisladora municipal en San Juan por el Movimiento Victoria Ciudadana por el Movimiento Victoria Ciudadana. Es parte del grupo original de columnistas de ¡¿Politiqué?!, la sección de de discusión política en El Calce