La pandemia elevó el tráfico de mujeres y la violencia doméstica a nivel mundial

Así lo subrayó la premio Nobel de la Paz, Nadia Murad, durante una conferencia de la ONU.

La pandemia del coronavirus ha aumentado el tráfico de mujeres y la violencia de género, poniendo la salud y la seguridad de las mujeres “en peligro”, dijo el lunes la premio Nobel de la Paz Nadia Murad.

Los toques de queda, las cuarentenas y las restricciones de viaje impuestas por los gobiernos para ralentizar la propagación del virus “han tenido consecuencias no deseadas en mujeres de todo el mundo”, señaló la activista, de 27 años, que fue obligada a la esclavitud sexual por parte de combatientes del grupo extremista Estado Islámico en Irak.

“En lugar de reducir la trata de personas y la violencia de género, la pandemia ha aumentado el riesgo de explotación y brutalidad contra los más vulnerables”, dijo. “Numerosos países han registrado un aumento en los reportes de violencia doméstica desde el inicio de la pandemia”.

Según Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, el 72% de las víctimas de trata detectadas en el mundo son mujeres y niñas, y el 77% de las identificadas como sobrevivientes fueron víctimas de explotación sexual.

La pandemia empujará a 47 millones más de mujeres y niñas a la extrema pobreza, añadió, “pero el negocio para los traficantes está en auge”.

“Durante los confinamientos por la pandemia, dos tercios de los trabajadores contra la trata reportaron haber visto un incremento en el reclutamiento en internet por parte de traficantes con el propósito de explotación sexual online”, afirmó Mlambo-Ngcuka.

La pandemia ha reducido el acceso a la atención sanitaria y ha comprometido la capacidad de los gobiernos y de la ONU “para informar sobre violaciones, proporcionar protección y combatir la impunidad”, agregó.

Mlambo-Ngcuka pidió una acción global urgente y coordinada y citó una respuesta prometedora: 146 países respondieron al llamado del secretario general del organismo, António Guterres, de medidas para evitar la violencia contra las mujeres y niñas y promover la “paz en el hogar” como parte de los planes para hacer frente al COVID-19.

La actriz y activista Ashley Judd, embajadora de buena voluntad del Fondo de Población de la ONU, criticó “la masculinidad tóxica” que se enseña a los hombres y chicos que atacan y explotan sexualmente a las mujeres.

“Espero el día en que no tengamos violencia sexual y de género, especialmente con el COVID, del que tenemos que ser resilientes”, dijo en su intervención virtual en la reunión.