La historia ante tus ojos... Aquel verano del '19

Qué días tan intensos aquellos... No sé pa' ti, pero pa' mí... Cada instante escarba más adentro... Qué días tan intensos aquellos...

En julio del año pasado el mundo fue testigo de uno de los momentos históricos más contundentes del Puerto Rico moderno, y todo esto a través de esa navaja de doble filo conocida como las redes sociales.

Es decir, si partimos de la premisa de que no todo lo que sale en las redes sociales es  legítimo, y no podemos darle foro a información sin antes corroborar la misma, entender y vivir lo que el mundo vio de Puerto Rico en sus celulares aquella noche de julio en la que renunció el nene de Pedro lo hace más surreal aún.

Primero lo primero. Era la madrugada del sábado 13 de julio. Me encontraba en la Placita de Santurce con unas amistades cuando me llega el push notification (la notificación que envían los periódicos cuando hay una noticia que sobresale ante otras) que el Centro de Periodismo Investigativo había filtrado las 889 página del famoso e infame chat de Telegram del ahora exgobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló.

chat

Sin encomendarme a nadie, me senté en un rincón para comenzar a leer lo que sabía sería un problema a niveles catastróficos. Le comenté a mis amistades lo que estaba pasando y para mi sorpresa estaban al tanto de lo que les hablaba: son bien pocas la veces en la que trato de hablar de problemas del país con personas de mi edad y es bien extraño que esta conversación llegue muy lejos, ya que no sé porque la juventud está bien reacia a leer noticias en estos días. Por mi experiencia en el periodismo y mi faena en aquel entonces con Metro, mis amistades saben que ante cualquier acontecimiento noticioso de envergadura que suceda en el país me pica la vena.

“Ahora vas a tener que madrugar porque la cosa en San Juan se va a poner bien fea”, comentó uno de mis amigos mientras seguíamos leyendo las páginas del chat como si fuera una novela y no precisamente una novela buena.  O sea, ya mi pana interponía las toneladas de trabajo que me esperarían en un futuro cercano. Y así fue.

Ya a mediodía del día siguiente y del trabajo me envían a San Juan para esperar declaraciones de alguien en Fortaleza. Me dejan justo en la Calle Fortaleza y lo primero que pude ver fue el perímetro con varias vallas para separar a los manifestantes de la Policía. Cabe mencionar que en ese momento no era tan grande la cantidad de manifestantes en el lugar, pero esto fue cambiando. Con el paso de las horas llegaban decenas de personas indignadas por las expresiones de Ricardo Rosselló y su equipo de trabajo en el chat.

“Ricky renuncia”.

“Ricky machista”.

Ah, y el combativo “Somos más y no tenemos miedo”…

Todo esto se escuchaba hasta el salón de prensa donde los medios esperaban a que alguien saliera a decirnos algo, que nunca pasó. Los manifestantes invitaban a todos a quedarse en el área hasta que Ricardo Rosselló renunciara porque esto no se podía quedar así.

Ricardo Rosselló da la cara al pueblo…

El 16 de julio, Rosselló decide dar la cara a los medios del país y al pueblo de Puerto Rico. En resumen, se disculpó en varias ocasiones por sus expresiones, que ese chat era privado y cuando uno habla en esos tipos de chats se expresa así… ah y lo que causó aún más el enojo de los puertorriqueños: “No voy a renunciar”. Esto desató la ira de mucha gente que no dudaron de hacer sentir su malestar en sus respectivas redes sociales.

Cada vez eran más y más las personas que llegaban a San Juan para exigir la renuncia del gobernador y no podía faltar las expresiones de los artistas del patio. Residente convocó una marcha por el expreso Las Américas así como en su momento se marchó para pedir la salida de la marina de Vieques aquel 21 de febrero del 2000. En el poco tiempo que llevo en los medios nunca había visto tantas personas en una marcha de este tipo, eran miles de personas a lo largo del expreso, que sin importar los aguaceros se dejaron sentir.

Una pequeña tarima frente al estadio Hiram Bithorn sirvió para que los artistas que llegaron a la marcha pudieran dirigirse a las personas que asistieron y todos juntos pedir la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló. Las redes sociales se inundaron de fotos y videos espectaculares de este mar de gente. Recordemos que en estos tiempos si no te tiraste fotos o videos no estuviste en el lugar… y, hey, todos queremos pertenecer, aunque muchos no entiendan qué pase.

ricky renuncia

Llegamos a las dos semanas ininterrumpidas de protestas, cacerolazos y cada vez era más difícil poder llegar a Fortaleza por la gran cantidad de personas que desde tempranas horas llegaban para ejercer su derecho a protestar. Uno de los momentos más curiosos dentro de lo que estaba ocurriendo fue la aparición de Tito Kayak, quien a preguntas de la prensa de por qué se encontraba aquí dijo: “A mí nadie me invitó a venir para acá, yo no vine a buscar problemas, solo sé que no es aquí donde tenemos que estar es por la próxima calle que es donde llegan los políticos”. Salió esa estampida corriendo, que cogió a los policías de imprevisto, y fue cómico ver cómo nos unimos por ese bien en común: pillar a los políticos llegando.

Desde temprana edad me han enseñado el amor por mi país. Mi abuela es maestra de historia de Puerto Rico y siempre me mostró las cosas hermosas de mi tierra y que no todos los políticos son malos. Con esto en mente siempre quise  hacer algo por Puerto Rico más allá de solo ser puertorriqueño. Día tras día, en las manifestaciones, me encontraba con amistades, que me felicitaban por el trabajo que hacía cubriendo lo que ocurría y lo que ellos no saben es que quien los tenía que felicitar era yo porque salieron a la calle para exigir que se tomen en cuenta sus derechos, porque por fin soltaron los celulares y vieron el caos que tenían de frente y tomaron acción, pero no sentía que estuviera haciendo nada del otro mundo, cubrir eventos de este índole son cosas que hago a menudo.

Manifestacion - 17 julio 2019

Fue Hermes Ayala, uno de mis editores, que me dijo: “Cabrón tú estás cubriendo algo histórico, cada live, cada entrevista que haces va para la historia”. Ahí comprendí porqué es tan importante llevar la noticia correctamente, no decir las cosas sin antes corroborar la información porque hay personas que confían en lo que publica cada medio y es nuestra responsabilidad llevar la noticia correctamente. En lo personal entendí cuan importante es defender nuestros derechos, que es el pueblo el que debe tener conciencia de a quien ponen en el poder, que esto no es quien brego mal y quien es más lindo, lo importante es quien realmente va a meter mano y ayudar al pueblo que es por lo cual los políticos están ahí. Siento que estas semanas de manifestaciones fueron de gran crecimiento, no solo profesional, sino también como ser humano.

Aprendí sobre la empatía, que a la hora de la verdad el boricua siempre está dispuesto a dar la mano aunque no sepan quien eres. Vi personas que solo iban a las manifestaciones a recoger las botellas de agua para reciclar. Doy fe de otros que, después que la policía lanzaba los gases lacrimógenos, te echaban solución seattle para ayudar con el ardor. Presencié el respeto con el que la gente se trataba para no crear un ambiente más tenso del que ya teníamos. En fin, la cara de las personas el día en que por fin Ricardo Rosselló anunció su renuncia me hizo cambiar la manera en la que normalmente salgo a la calle cuando voy a cubrir algo… pero, más aún, de ver las cosas. Aquel 24 de julio, al filo de la medianoche, fue como el cuento de José Luis González….Porque esa noche volvimos a ser gente.

Vivimos la historia. Documentamos, grabamos, recordamos la historia. Y esto fue porque todos logramos la historia. Eso a mí no se me olvida, y sé que a muchos que allí veía a diario tampoco.