FMPR pide mantengan abiertas escuelas usadas en primarias

Escuelas que sirvieron para el papelón de hoy le habían sido cerradas a los niños del país.

En medio del caos que resultaron las primarias de este domingo, la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) manifestó su consternación por "el uso para dicho proceso de escuelas que fueron cerradas a los niños, a pesar de los reclamos contra el cierre por parte de las comunidades escolares".

Mercedes Martínez Padilla, presidenta de ese sindicato, indicó que "si los planteles pudieron habilitarse para usarlos en las votaciones, deben estar disponibles para los estudiantes y educadores cuando las condiciones sean seguras y permitan reanudar la actividad educativa de manera presencial".

"No vemos como un proceso partidista de selección de candidatos, que para colmo desembocó en un gran desastre, puede ser mas importante que tener escuelas disponibles para atender las necesidades educativas en medio de una pandemia que exige protocolos estrictos, distanciamiento físico y grupos de estudiantes más pequeños para evitar el contagio. Queda claro donde están puestas las prioridades del gobierno", apuntó Martínez Padilla vía comunicado de prensa.

"Es doloroso que muchas de estas escuelas pertenecían a comunidades que dieron una lucha titánica para que permanecieran abiertas y el gobierno no escuchó sus reclamos. Muchos de los ninos y niñas fueron desplazados a planteles muy lejos de sus hogares y en condiciones de hacinamiento", añadió.

La Federación de Maestros dijo que entre las escuelas cerradas para el uso educativo que fueron acondicionadas y abiertas para las primarias están:
• Marcelino Canino Canino de Dorado – Era la única escuela Intermedia en el Barrio Maguayo de ese municipio
• Escuela Luis Muñoz Rivera de Dorado – Construida en la década de los 80, con mejores códigos de construcción que muchos planteles en la isla, lista para Tsunamis. La comunidad mantuvo una lucha contra su cierre mediante un campamento que duró más de 40 días en el verano de 2018.
• Escuela Hipólito Caldero de Corozal – Este plantel contaba con proyectos agrícolas, educación ecológica, programas de música donde al estudiantado se el enseñana a tocar el cuatro puertorriqueño. Tenían una alianza con los custodios de la reserva natural Bosque Estatal Montechoca, con quienes realizaban en conjunto un campamento en verano gratuito todos los veranos para la niñez. La comunidad escolar dio una gran pelea para salvar la escuela y no fue escuchada.
• Escuela Rosa Bernard de Río Grande – Su comunidad escolar se movilizó sin lograr que se revocara la determinación de cierre dictada por la hoy acusada federal Julia Keleher.

"Está es solo una muestra de algunas escuelas utilizadas, pero son más de 100 las escuelas que fueron cerradas por esta administración y que fueron acondicionadas y reabiertas para las primarias. La prioridad para nosotros es la educación de nuestros estudiantes y del pueblo, por lo que exigimos que estos planteles estén disponibles para cuando sea posible reabrir el proceso de enseñanza presencial", señaló la portavoz federada.

"A esos efectos le recordamos a la gobernadora, que el Proyecto del Senado 1583 que yace en su oficina, aprobado de manera unánime por Cámara y Senado, está en espera de su firma. El mismo, permite la reapertura de los planteles cerrados para devolvérselos a la comunidad. Es hora ya de que lo firme y convierta en Ley", dijo.

"Aprovechamos a su vez, para alertar que la debacle primarista disloca el funcionamiento escolar. Muchas escuelas volverán a usarse el próximo fin de semana para las votaciones, tras lo que deben desinfectarse. Esto, junto al descontrol de los contagios de COVID-19 en el país, debe llevar al Secretario de Educación Eligio Hernández a desistir de cualquier plan de trabajo presencial hasta que la gravedad de la epidemia se reduzca. De paso, exhortamos a la agencia a aprovechar este tiempo donde no habrá estudiantes, ni personal, para reparar las escuelas que fueron afectadas por los huracanes y terremotos. Es hora ya de que se lleven todas las escuelas públicas del país a la sismo resistencia. El personal docente y el estudiantado tienen derecho a condiciones dignas de trabajo y estudio para que una vez se controlen y reduzcan los contagios, tengan escuelas seguras a donde regresar", concluyó Martínez Padilla.