Evo Morales denuncia golpe de estado; está al frente por más de 9 % en la primera vuelta

Aún no acaban de contabilizarse los votos, pero sus opositores dicen que hay fraude.

El presidente Evo Morales denunció el miércoles que la derecha gesta un “golpe de Estado” al proclamarse ganador de las elecciones mientras se multiplican las protestas tras los reñidos comicios, cuyos resultados finales aún se desconocen.

Tres días después el país sigue en vilo sobre si habrá o no una segunda vuelta, pero todo parece indicar que Morales deberá jugarse su futuro político en un balotaje.

“Quiero denunciar ante el pueblo y el mundo que está en proceso un golpe de Estado. Ya sabíamos, se preparó la derecha con apoyo internacional”, dijo Morales en una rueda de prensa con corresponsales en la que no aceptó preguntas.

“Estamos esperando un informe del Tribunal Electoral, aunque el TREP (conteo rápido) ya dijo que ganamos”, sostuvo el mandatario.

Agregó que la prueba de la supuesta conspiración es la “quema” de oficinas electorales en dos ciudades donde se hacía el cómputo.

En tanto, opositores y organizaciones sociales hicieron un llamado a defender en las calles “el voto ciudadano y la democracia” ante sospechas de presunto fraude.

Según el cómputo oficial del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Morales obtenía 46.49% de los votos mientras que el expresidente y candidato Carlos Mesa alcanzaba el 37.01% con el 96.78% de las actas computadas.

La ley indica que para ganar en primera vuelta un candidato debe obtener 50% más uno de los votos o lograr 40% y tener una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales sobre el segundo postulante más votado.

El conteo volvió a paralizarse debido a que en tres regiones donde ocurrieron ataques al tribunal electoral no han podido cerrar el recuento. El miércoles en la madrugada grupos opositores atacaron oficinas electorales en Santa Cruz y Beni, en el oriente, informó la policía.

En Caracas, el presidente Nicolás Maduro respaldó a su aliado boliviano. “Es un golpe de Estado anunciado, cantado y puedo decir derrotado”, dijo el gobernante y anticipó su apoyo a Morales en la próxima Cumbre de Países no Alineados.

Tras el anuncio de Morales del miércoles, centenares de partidarios salieron a marchar en La Paz, mientras los opositores protestaban en las puertas del TSE.

En Santa Cruz, bastión opositor, se enfrentaron en una barriada grupos a favor y en contra de Morales. Esa región declaró una huelga “en contra del fraude y en defensa del voto”.

“Si hay alguien que rompe el orden constitucional es Evo Morales”, dijo Mesa al tiempo que negó una conspiración de su parte. “Está claro que hay un fraude gigantesco en marcha”, agregó en un mensaje por su canal personal.

El senador opositor Arturo Murillo dijo que el mandatario alienta la confrontación.

Las sospechas de supuesto fraude se vieron alimentadas por la interrupción durante 24 horas de la transmisión del conteo preliminar el domingo que daba ganador a Morales y en segundo lugar a Mesa y proyectaban una segunda vuelta. El lunes, cuando se reanudó la transmisión, los resultados parciales proyectaban que Morales ganaba en primera vuelta.

Las nuevas cifras desataron protestas y colocaron al TSE en la mira de la comunidad internacional. La misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió explicaciones y la Unión Europea y la ONU manifestaron su preocupación por el proceso electoral y llamaron a la calma. Estados Unidos y Brasil, entre otros, se sumaron a los pedidos.

La renuncia la víspera del vicepresidente del TSE, Antonio Costas, agravó la crisis de ese órgano cuyos miembros fueron elegidos por la Asamblea Legislativa que controla el gobernante Movimiento al Socialismo.

Costas dijo que no estuvo de acuerdo en interrumpir la transmisión del conteo.