“¡Estamos bien!” Jóvenes critican coberturas negativas a la Barriada Figueroa

La noticia se propagó desde tempranas horas de la mañana el pasado viernes 29 de junio. Un operativo dirigido por la Agencia para el Control de Narcóticos de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) arrestó a 45 residentes de la Barriada Figueroa en Santurce bajo la acusación de distribuir sustancias controladas en San Juan.

Como suele suceder en estos eventos de redadas policiales que culminan en arrestos transmitidos en vivo por Internet, el peso emocional mayor suele recaer sobre las familias que residen en la comunidad impactada. No solo deberán lidiar con la ausencia de quienes ahora duermen en una celda. Tendrán también que soportar la violencia que emana de los comentarios y estigmas de cibernautas que generalizan despectivamente a toda a una población, solo por el hecho de ser de barriada y conocer a &#39los del punto’.

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Tras el operativo de la DEA el 29 de junio, no fueron pocas las personas que comentaron en foros de periódicos cibernéticos sobre lo que supuestamente ocurre en la Barriada Figueroa y cómo nada productivo sucede en esta comunidad de la capital. Incluso, una famosa página cibernética que reporta noticias reseñó los arrestos con el titular “Federales entrar a “barrer” la Barriada Figueroa en Santurce”.

Ante esta avalancha de comentarios negativos hacia su comunidad, un grupo de mujeres adolescentes sintió la urgencia de expresarse para defender la Barriada Figueroa y compartir los proyectos comunitarios que se gestan en favor de los niños, jóvenes y la diversidad de familias que componen esta comunidad en Santurce.

Según tres jóvenes, los comentarios negativos y las representaciones despectivas realizadas por algunos medios noticiosos denotan ignorancia sobre su comunidad y su gente.

“Lo primero que me viene a la mente es cierta ignorancia porque ellos ven la primera capa. Ellos no se meten al pueblo a ver, a saber, a alimentarse de lo que realmente está sucediendo. Entonces con ese titular “Barren Barriada Figueroa” nos hacen entender que somos un asco, que somos la escoria de Santurce y cosas que no son así”, expresó Carol Fernández.

“Porque aquí estamos los jóvenes representando al pueblo de una manera respetuosa, limpia, coordinada. Esto no es cualquier porquería, lo primero que salga”, añadió Fernández.

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Para esta adolescente es importante que el resto de San Juan conozca las iniciativas que ella y otros colegas hacen en la organización llamada “Grupo de Jóvenes Luchando por Figueroa”. En la actualidad el grupo forma parte de la organización del “BDA Figueroa Summer Camp”. Por medio de esta iniciativa veraniega se llevan a cabo actividades educativas y recreativas para los niños y jóvenes que se encuentran en receso escolar.

De acuerdo a la joven Maricarmen Rivera, el campamento de verano permite que los residentes de Figueroa “se sientan en familia”.

“Ya que la cancha no está, tenemos diferentes actividades aquí”, comentó Rivera en referencia a la indisponibilidad de la cancha comunitaria por los daños causados tras el paso del Huracán María en septiembre 2017.

Mientras Maricarmen explicaba los logros del campamento de verano, una de sus vecinas se integró a la conversación y aprovechó para comentar sobre el clasismo que existe detrás de cada comentario y representación despectiva de la Barriada Figueroa.

“Yo digo que ellos hablan así porque como somos una barriada. Si llegamos a ser una urbanización, no lo van a decir de la misma manera que lo dijeron. Como somos una barriada siempre nos ponen que somos menos personas que la gente de urbanizaciones. Pero ellos lo que no ven son las cosas buenas que nosotros hacemos”, manifestó con elocuencia la joven Laysa Rivera.

Las tres adolescentes además narraron cómo la comunidad se organizó para levantarse después del poderoso ciclón que azotó a Puerto Rico el pasado 20 de septiembre de 2017. Según ellas, el sentimiento que reinó durante esas semanas posteriores al Huracán María se distinguió por un alto sentido de solidaridad y de familia ante la ausencia de ayuda gubernamental.

“La humildad de la gente, lo generosos que somos, lo familiares que somos porque vivimos en distintas casas, pero cada vez que pasa algo somos una sola comunidad. Al fin y al cabo somos una sola familia que al final del día se reúne. Nos conocemos, siempre nos apoyamos y en cierta parte eso es lo bueno de lo pequeña, pero acogedora que es nuestra comunidad”, añadió Fernández.

Las tres jóvenes invitaron al resto de San Juan a pasar por la Barriada Figueroa y conocer los proyectos que se realizan a través del “Grupo de Jóvenes Luchando por Figueroa” y otras iniciativas de sus líderes comunitarios.

“¡Estamos bien!”, gritaron al unísono las tres adolescentes con la esperanza de que sus perspectivas sean divulgadas en algún medio de comunicación masiva.