El campeonato de los Capitanes se define en “trabajo, trabajo, trabajo”

Hace un año, ganar un campeonato del Baloncesto Superior Nacional (BSN) no era lo primero en la mente del apoderado Luis Monrouzeau.

Bueno, pero no nos malinterprete. Los Capitanes de Arecibo siempre están puestos para ganar pero hace un año un monstruo llamado María acababa de azotar a Puerto Rico y el baloncesto no era precisamente lo primero en la mente de nadie.

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“Servimos muchos platos de comida, salimos a ayudar a la comunidad. Había que trabajar”, dijo el apoderado de los Capitanes al hablar con El Calce y Metro en la tarde de hoy, apenas horas después de que su equipo ganara el quinto campeonato en 11 años que lleva como apoderado.

Entonces, cuando el asunto volvió a la normalidad que ahora conocemos como “luego de María”, pues los Capitanes volvieron al ataque. Monrouzeau no temió a la hora de comentar que tuvieron que lidiar con muchos asuntos, tanto fuera como dentro de la cancha.

“Desde el punto de vista administrativo, después del huracán María esto fue bien cuesta arriba. El huracan afectó a la gente desde el punto de vista económico, y encima también tuvimos que lidiar con las ventanas del equipo nacional en el clasificatorio FIBA”, arguyó.

“Fue una temporada larga, de 26 juegos. Por lo de las ventanas, hubo semanas en las que jugamos cuatro o cinco partidos. Eso no fue fácil”, apuntó.

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¡Grande, Pachy!

La clave para mantener el temple en esta temporada montaña rusa, explicó Monrouzeau, tiene nombre, apodo y apellido: Rafael &#39Pachy’ Cruz.

“Desde el principio la gente se preguntaba porque habíamos traído a un dirigente novato. Cuando &#39Pachy’ llegó, apenas había dirigido un año en Sub-25. Pero él fue uno de los mejores &#39playmakers’ que ha visto el BSN, durante años siguiendo direcciones de grandes dirigentes como David Rosario, Raymond Dalmau y muchos otros”, recordó, en alusión a la temporada de 2015 cuando Cruz debutó como dirigente.

En 2016, Cruz llevó a los Capitanes a un cetro, derrotando en la semifinal a los Cangrejeros de Santurce y en la final a los Vaqueros de Bayamón, ambos quintetos con direcciones técnicas con mucha más veteranía. En 2017, antes de María, cayeron en la final contra los Piratas de Quebradillas. Y este año, luego de todo lo que ha pasado el fanático del deporte nacional, el triunfo llegó de forma muy dulce.

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“Ese joven inteligente tiene un corazón grande por Arecibo, mucho más que cualquier otro pueda tener, no importa como se llame ni de dónde venga. Yo aposté al corazón capitán y la historia me dio la razón”, señaló Monrouzeau.

Así las cosas, los Capitanes reclamaron su sitial campeonil. Monrouzeau puntualizó que también “ganamos muchas batallas fuera de la cancha durante la temporada regular” y que incluso tuvieron que enfrentar a los críticos que los menospreciaron durante la serie final.

“Es que nunca paramos de trabajar. Trabajo, trabajo, trabajo. Tuvimos que jugar dentro y fuera de la cancha. Mi invitación al país es la misma, no importa lo que usted haga, trate de hacerlo lo mejor posible. Y nunca pare de trabajar”, acotó Monrouzeau.

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