El boricua bestial en tiempos de huracán

Ya van 15 días desde el paso de María por la isla y día tras día he visto y escuchado cosas que realmente se me hace imposible de creer.

Como si no fuera suficiente estar sin luz, sin agua, muchos sin nada que comer o techos seguros en donde pasar la noche junto a su familia ¿ahora también hay que estar ojo al pillo porque se están metiendo en las casa de noche a robar? ¿En serio?

Esto no me lo contaron. A una semana del huracán llego a mi apartamento y están los vecinos (gente que vine a conocer luego de 10 años de vivir ahí) cuchicheando. Y me llaman. ¡Vecino! ¿Se enteró que a la vecina se le metieron en la casa a robar anoche? 

Asombrado pregunté si habían llamado a la policía. Me responden que sí, pero los popos le dijeron que patrullar los apartamentos donde vivo no era prioridad, lo cual me supo a mierda. Pero nada, entendí su punto.

Los vecinos decidimos hacer turnos y vigilar nuestros apartamentos, limitar el paso de quien entra y sale del complejo.

Ya deben haber escuchado de los diferentes saqueos en centros comerciales, fábricas, hurto de cobre, etcétera. ¿Creen que es necesario agregar más stress del que ya tenemos por dos o tres hijuelas que deciden hacer fechorías tan pronto cae la noche?

Ahora, quiero hablarles de lo imposible que se ha convertido guiar en las calle de este bendito país. ¿De dónde salió tanto carro en el área metro? Hay veces que voy a cubrir a algún lugar en horas en las que se supone que las calles estén cómodas para transitar y las encuentro atestadas de carros y más carros. Aprovecho para pedirles que, si no es necesario salir de su casa, ¡NO LO HAGA COÑO!

Igualmente, a los que se paran en medio del expreso a coger señal… ¿Saben lo peligroso que es esto? En la isla cuando hay luz a cada rato se llevan los carros enrredaos, imagínate sin luz…

Por último, las jodías luces largas del carro… No seas [email protected] y baja las cabronsuelas luces si no son necesarias. 

En situaciones de crisis al boricua bestial le gusta colarse en las filas para comprar hielo, le gusta tocar bocinas en el tapón cuando evidentemente no hay para donde moverse, le gusta prender plantas eléctricas en condominios para crear un espacio agradable con mucho ruido.

Y ni hablar de los jodedores… ¿qué es eso de los saqueos a envejecientes, violaciones y asaltos? Pon respeto y orden en tu barrio o caserío. Así como le dan a los pillos cuando le roban algo a la familia, mantenga su esquina derechita.

Ojo, no todo es malo luego del paso de María. Es importante reconocer que hemos visto niños en las calles jugando pelota, corriendo bicicleta… siendo niños. También hemos visto vecinos dando la mano al más necesitado, haciendo parrilladas, gente compartiendo en las filas, haciendo chistes… tú sabes, buscando el lado positivo a este cagaéro que nos dejó la mierda esa. 

Vamos a bregal. No dañemos la bonita costumbre que tenemos a la hora de dar la mano al prójimo y ayudar. No seas un boricua bestial, vamos a comportarnos.