Douglas Candelario: el macho alfa que debemos imitar

Un purasangre con la espalda plateada.

Crecí viendo a Douglas Candelario en la televisión, pero no tenía ni la más remota idea de lo que este “Bob The Builder” de cinco pies y dos pulgadas podía hacer con sus manos. Jardinero, degustador de ron caña, artesano, coleccionista de sellos postales, cazador de chupacabras y poeta son solo algunas de las cosas que describen a este MacGyver criollo. Aunque Douglas nació en el planeta Nibiru, fue en Cataño donde comenzó su afición por las matas, la tierra y los gungulenes.

El señor Candelario lleva muchísimos años paseándose por los medios de comunicación sin ser valorado como se supone. Para muchos ignorantes, Douglas en los programas de televisión era como una versión de Melwin Cedeño que solo sirve para decorar el espacio y rellenar el tiro de cámara, pero los que realmente admiran a este Leonidas con botas llenas de fango es que el tipo puede hacer de todo… solo con una mano.

Aunque en mis veintitantos pensaba que Douglas solo servía para molde de desodorantes Odorono, ahora en mis treinta y pico me retracto. Si hay algo que Douglas y yo amamos son las plantas, así que en mi búsqueda de talleres gratuitos para aprender más sobre la flora, llegué a un oscuro lugar llamado WIPR. En ese canal que nadie ve (y que los boricuas tampoco quieren que vendan) comencé a ‘jukearme’ con su programa llamado “Esto lo hago yo”, en el cual Douglas le demuestra al público que él está por encima de los gandules. Si usted ve el programa por primera vez, usted sentirá que es un perfecto inútil y que no ha hecho nada con su vida. Hablemos de las cosas que el verdadero macho alfa de Pe Erre puede hacer en solo una hora.

-Convierte un solar baldío en un bosque tropical: en cada programa Douglas se da como tarea hacer un jardín en donde sea. Lo demente no es que lo he visto hacer el fucking Yunque en una marquesina, sino que mientras da instrucciones de cómo hacerlo, el tipo no se fatiga. Ver a Douglas dándole pico y pala mientras explica la forma correcta de dejar caer el pico pa’ no chavarte la espalda, hace que cualquiera se sienta como un bambalán. No solo eso, sino que mientras lo hace, hasta le sobra aire para regañar a su ayudante.


-El tipo también hace trabajos en interiores:
En una ocasión fui a ver el programa esperando que diera consejos sobre cómo cuidar las plantas de poca sombra y me encontré con que Douglas estaba montando solo unos gabinetes. Si pensabas que el señor Candelario es un samurai con la pala es que no lo han visto con la cinta métrica y el serrucho. Tú que tienes que leer las instrucciones para montar un abanico de pedestal y este doño a ojo cerra’o puede usar una caladora sin llevarse un de’o. Sin duda alguna, es algo impresionante.

-Le mete a las artesanías y las manualidades: Si pensabas que eras un bacalao al ver a Douglas montando una fuente de mármol que él mismo hizo es porque no lo has visto hacer manualidades. Yo crecí viendo a María Chuzema hacer cuanta porquería con cartulinda y escarcha, pero este señor es otra cosa. Douglas puede coger dos planchas de madera y hacerle una casita a un inquieto dálmata en 20 minutos, y no solo eso, luego la pinta de una forma que el perro va a sentir una paz del más allá metío en esa casita. En una ocasión hasta hizo juguetes educativos… digo, eran unas porquerías de bloques con colores y números, pero ni ustedes ni yo sabemos hacer eso.

-Es músico y tiene un grupo llamado “Matojal”: No solo le mete a las plantas, es handyman, artesano y atleta, sino que también es un talentoso músico. Douglas lleva años con su grupo de plena donde se destaca como compositor, cantante, road manager y relacionista público. Han sido decenas los pueblos que han sentido el sabor de Douglas en las fiestas patronales y actividades corporativas, donde este pequeño de acero deja el alma meneando la cintura y azotando el pandero como si fuera un saco de boxeo.

Ya que el término macho alfa ha sido demonizado por varios años por la blandenguería nacional, es hora de volver a sentir orgullo por ser un alfa… es hora de imitar más a Douglas.