Dolor y lucro: el guiso de las farmacéuticas con el COVID-19 en P. R.

Un informe publicado en hedgeclippers.com así lo señala.

Durante muchos años, la industria farmacéutica ha extraído enormes cantidades de riqueza de Puerto Rico. Las compañías han obtenido inmensos beneficios fiscales de los funcionarios del gobierno local interesados en atraer sus operaciones a la isla y, como resultado, los productos farmacéuticos representan una gran parte de las exportaciones de Puerto Rico. Pero a medida que el país se enfrenta a la pandemia de COVID-19, las compañías farmacéuticas, y las pruebas y los reactivos que producen, han tenido poca presencia en la crisis.

Por varios meses Puerto Rico tuvo la tasa más baja de pruebas realizadas en comparación con cualquier lugar de los Estados Unidos. Según un estudio publicado por la Escuela de Gobierno Blavatnik de la Universidad de Oxford en Inglaterra, Puerto Rico se encuentra entre los países menos preparados para reabrir su economía.

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Haciendo caso omiso de las recomendaciones de su propio Task Force Médico, el gobierno de Wanda Vázquez decidió reabrir los comercios sin aprovechar el tiempo ganado para fortalecer adecuadamente la distribución masiva de pruebas y establecer un programa efectivo de rastreo de contagiados. Ahora, a medida de los contagios y hospitalizados por COVID-19 aumentan significativamente, la falta de reactivos y de pruebas preocupa a muchos.

Las compañías farmacéuticas han hecho poco o nada para abordar la crisis de salud pública, a pesar de tener una presencia tan grande en Puerto Rico. Y en lugar de analizar esta inacción o llamar la atención sobre la falta de suministros farmacéuticos en la isla, los líderes empresariales claman por inversiones farmacéuticas adicionales en la isla. La inacción de la industria farmacéutica en esta crisis pone a miles de familias en riesgo de enfermedad y muerte, especialmente aquellas con recursos económicos limitados que tienen menos acceso a servicios médicos de calidad. Abbott y Roche se destacan, ya que sus pruebas para detectar COVID-19 se distribuyen en los Estados Unidos, pero en Puerto Rico las pruebas están notablemente ausentes.

Este informe resalta los siguientes puntos:

1) Las exportaciones de la industria farmacéutica sumaron $47 mil millones en el 2019, o el 74% de las exportaciones de Puerto Rico. Los productos farmacéuticos representaron el 36% del valor de todos los productos manufacturados en Puerto Rico. A pesar de esto, Puerto Rico continúa con un déficit de pruebas y de reactivos.

2) Dos compañías multinacionales, Abbott y Roche, manufacturan pruebas moleculares para detectar el COVID-19. Ambas operan en Puerto Rico hace varias décadas y disfrutan de jugosas exenciones contributivas. No obstante, sus pruebas moleculares brillan por su ausencia.

3) Las compañías farmacéuticas como Abbott y Roche son parte del sector manufacturero en Puerto Rico que solo en 2017 obtuvo alrededor de $15.7 mil millones en exenciones contributivas. Esto es mucho más que el presupuesto operacional del gobierno en cualquier año fiscal.

El extenso informe, fue publicado por el portal especializado en investigaciones de correduría de bonos, compra y venta de bonos buitres y manejo de deudas externas, HedgeClippers.com, que ya lleva años con la lupa puesta sobre la inclemente e inhumana deuda externa de Puerto Rico con Wall Street, la cual es manejada dentro del territorio de está ínsula colonial por una Junta de Control Fiscal que le dice al Gobierno electo del Capitolio y al no electo de Fortaleza lo que tiene que hacer, y también por un tribunal federal, como ha sido el caso en las instancias legales que ha atendido la jueza Taylor Swain.

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