Por el derecho al aborto: "Somos felices y un poco más libres”

"Somos felices y un poco más libres”, con esta premisa la Colectiva Feminista en Construcción y miles de mujeres puertorriqueñas celebran la victoria obtenida el 8 de noviembre. Y es que luego de arduos meses de vistas públicas, manifestaciones relámpago y levantar la voz ante oídos que se proclamaban sordos, se ha retirado el Proyecto del Senado (PS) 950.

Este proyecto de regulación al aborto se propuso desde un inicio por la senadora del Partido Nuevo Progresista (PNP), la Sra. Nayda Venegas Brown y aunque fue avalado por diversos sectores, en su mayoría religiosos, el proyecto no procedió. Se escribió una nueva página en la historia, con un lápiz que tuvo por punta a mujeres feministas que salieron de sus casas para defender su cuerpo.  Al menos, podemos descansar de un sistema patriarcal que no tendrá jurisdicción en nuestro vientre.

No obstante, la lucha continua para la Colectiva y para otros organismos que día a día se mantienen trabajando para salvaguardar los derechos de la mujer, porque hay derechos que por desgracia no se debaten en un senado o en una corte. La realidad de la mujer puertorriqueña, no se ha expuesto del todo en foros de controversia pública, y por ello la calle ha sido el espacio donde el grito de una se ha escuchado sin censura y se ha vuelto el grito de todas.

Luego de esta jornada nos quedamos con la certeza de saber que nuestras hermanas podrán tener un aborto libre y accesible, pero eso no asegura la libertad plena de un género. No podemos olvidar, ni por un segundo, a las más de 30 mujeres que han muerto a manos del machismo en lo que va de año. Tampoco podemos hacernos de la vista larga ante los cientos de casos de violación que se han archivado y que le han añadido una nota al calce sobre el lugar donde estaba la víctima y el tipo de ropa que llevaba. Un sistema que no ha esclarecido el vínculo entre víctima y el material genético de 2,254 posibles agresores sexuales, también figura como cómplice de la agresión a la mujer y la injusticia, reafirmando el patriarcado y la opresión. 

Pero, de nuevo, seguimos aquí. Por la lucha contra los feminicidios, por el derecho a caminar en paz, por el derecho a que no culpen nuestra ropa para justificar una violación, por el derecho a que una vagina y un par de tetas no nos haga menos que nadie; por ser felices y libres, por eso es que la lucha sigue.