Demandan a planta de gas metano New Fortress por operar en la Bahía de SJ sin estudios de riesgo

Operan sin consulta de ubicación ni evaluaciones ambientales planta de gas metano en San Juan. La empresa tiene un opulento contrato de $1,500 millones para suplir gas que también ha sido duramente criticado.

El Sierra Club de Puerto Rico, grupos comunitarios del barrio Sabana en Guaynabo y El Puente: Enlace Latino de Acción Climática presentaron una demanda contra la compañía de importación de gas metano “New Fortress”.

Desde el año pasado estos grupos han levantado la alerta sobre el desarrollo de un muelle de importación de gas metano licuado altamente volátil, conocido también como gas natural licuado, en la Bahía de San Juan. La compañía “New Fortress” comenzó a crear esta infraestructura en los muelles A, B y C de la bahía sin revisiones de índole ambiental, sin estudios de riesgo y sin informarle a las comunidades aledañas. Las entidades demandantes buscan detener la importación de gas metano y las operaciones de dicha empresa en la Bahía de San Juan.

Entre las alegaciones se incluye pruebas de que “New Fortress” construyó y opera el proyecto de gas sin poseer una Consulta de Ubicación ni una Declaración de Impacto Ambiental. La misma empresa “New Fortress” ha reconocido que existen riesgos de accidentes, derrames, explosiones y fuegos en su proyecto de gas. La demanda presenta pruebas de que la empresa violó el debido proceso de ley y las comunidades no recibieron ninguna notificación ni tuvieron acceso a un proceso de vistas públicas.

El gas metano, también conocido como gas natural, es un combustible fósil que no tenemos en Puerto Rico y al igual que el petróleo está atado a un mercado con fluctuaciones económicas. Los muelles de importación de gas metano licuado son peligrosos e incensarios. Un liqueo o explosión en caso de accidentes crea unas nubes de alta peligrosidad por fuegos y explosiones, tanto en las inmediaciones del accidente como a considerables distancias donde se desplace la nube volátil, las cuales pueden ser transportadas por los vientos y otras condiciones.

La infraestructura de gas incluye el tránsito e importación de buques tanqueros de gas metano, almacenamiento de buques anclados en la bahía, descarga y procesamiento del combustible fósil. Estos procesos conllevan inherentemente riesgos de accidentes y de efectos contaminantes.

La empresa está almacenando este combustible altamente volátil en tanques flotantes en la Bahía de San Juan sin ninguna evaluación de riesgo. Cercano a esta infraestructura están los muelles A, B y C ubicados en la zona residencial de los vecinos del Barrio de Sabana de Guaynabo. Además, se ubica la planta generatriz de San Juan de la AEE lo cual incluye tanques de combustibles y varios muelles que reciben sustancias altamente inflamables que de ocurrir un escape o explosión los daños serían catastróficos.

En estos momentos de pandemia de COVID-19, donde la salud respiratoria del pueblo no puede ser comprometida la empresa “New Fortress” pretende emitir Compuestos Orgánicos Volátiles que impactan los pulmones y un mínimo de 67,000 toneladas anuales de gases de invernadero.

“Se solicita al tribunal que detenga la operación de New Fortress porque es ilegal pues no cuenta con todas las autorizaciones necesarias para ubicar y construir el terminal de gas metano.  Estas autorizaciones que NF ignoró tienen el propósito de proteger la salud y seguridad de las personas cercanas que residen alrededor. NF no obtuvo una Consulta de Ubicación, a pesar de que se le requirió desde antes de ubicar, y construir, obviando además la notificación y la participación requerida de las partes afectadas en este proceso, en especial a las comunidades y zonas residenciales cercanas a las operaciones de NF. Deben declararse nulos los permisos cuasi automáticos que se concedieron para la construcción del terminal de gas e invalidar también el contrato de arrendamiento, el cual comprometió la ubicación y uso de los muelles y la exposición a los riesgos que sufren continuamente los residentes”, indicó el licenciado Omar Saade, quien presentó el caso ante el Tribunal.

Las entidades demandantes apoyan la propuesta energética Queremos Sol donde se busca asegurar un futuro libre de combustibles fósiles donde tengamos energía a base de sol y se asegure la salud de las comunidades.

Pueden leer la propuesta completa de los grupos en www.queremossolpr.com.

El contrato de la empresa New Fortress también está bajo lupa, o al menos así lo indicaron durante la campaña eleccionaria los candidatos. De igual forma, esta compañía, cuyo contrato para suplir gas natural es de $1,500 millones, podría estar violentando leyes de cabotaje, según alegó el mes pasado una docena de organizaciones, indicando que la empresa evade ilegalmente las normas federales de transporte marítimo para entregar el producto a la AEE