Del Caño y Cantera para San Juan

Como todos los viernes, escribe hoy en ¡¿Politiqué?! la candidata del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) a la asamblea municipal de San Juan, Nayda Bobonis Cabrera.

 

Me crié y crecí entre las calles de Buena Vista Hato Rey. Desde mi adolescencia me inserté en asuntos comunitarios cuando fui parte del primer grupo de Líderes Jóvenes en Acción de la comunidad. Para el 2013 fungí como presidenta de la junta de mi comunidad y consecuentemente fui parte del liderato del Grupo de las Ocho Comunidades al Caño Martín Peña, o G-8, hasta el 2019.

En estos últimos años me interesé por trabajar por la comunidad inmigrante desde la Escuela de Derecho de la UPR y me integré al grupo de líderes comunitarios Puerto Rico por el Derecho a una Vivienda Digna, o PRODEV, desde el 2018.

caño

Crecí y me codeé con lideresas que me enseñaron la importancia del sentido de comunidad y trabajar por el bienestar común. Aprendí de la mano de un liderato que lleva décadas batallando por lograr el dragado del caño sobre la importancia de organizarnos para luchar por la justicia social y ambiental. Nuestra misión siempre fue sencilla: mejorar la calidad de vida para los más de veinte mil residentes del distrito.  

"El Caño me crió. De ahí vengo. No importa dónde esté, siempre les representaré".

Por eso, en diciembre fui electa para representar a las comunidades del Caño y a la Península de Cantera desde la legislatura municipal por el Movimiento Victoria Ciudadana. Ya no queda nada para las elecciones. Nuestros esfuerzos se han enfocado en escuchar a la gente, recoger sus preocupaciones e integrarlas a un programa de gobierno que las atiende de manera integral.

A esta candidatura traigo todo lo que soy y todo lo que he aprendido con las experiencias vividas. Planifico convertir mis frustraciones en gasolina para lograr un cambio. Me molesta la inequidad, que haya gente que se tiene que esforzarse el triple en comparación con otros. Me molesta que no se considere los méritos sino que mucho sea por panismo. Me molesta que hay personas con dos y tres trabajos cuando aun así el dinero no les de para sostenerse, mientras hay corruptos que se ganan la vida fácil. Me molesta que una mujer no pueda caminar segura en la calle por el hecho de ser mujer. Me molesta que al día de hoy aún tengamos toldos azules, tres años después de María.

Vengo a luchar por evitar estas injusticias. Igualmente importante para mí será trabajar para asegurar la visibilidad y atención a las comunidades. Busco ser su voz y poner en acción lo que siempre ha hecho falta.

Específicamente, el tema de la vivienda digna es uno que me toca de cerca. Además de ser el asunto principal en mi trabajo, recuerdo el miedo que sentimos de que el huracán se hubiese llevado nuestra casa. Aunque fuimos de las familias bendecidas que pudo regresar a su hogar, las condiciones del mismo decayeron, al ser una casa de madera, y tuvimos que mudarnos. Sin embargo, al día de hoy, aún hay personas que no tienen un techo adecuado bajo el cual dormir.

El derecho a vivienda digna no se limita a una estructura que se sostenga. También se trata de que no haya estorbos públicos que atraigan plagas. Se trata de que se asegure el recogido de basura, escombros y reciclaje para sentirnos cómodos paseando por nuestros barrios. Se trata de que no se inunde mi comunidad cada vez que caen tres gotas de lluvia. Se trata de tener acceso a los servicios esenciales, como agua, luz y sí: internet, que se ha convertido en una prioridad para trabajar, estudiar y conectarnos. Se trata de que existan parques, canchas y espacios verdes accesibles para el disfrute de todes. Se trata de que nuestros viejos, población mayoritaria en nuestras comunidades, estén atendidos y se sientan parte productiva y considerada en sus espacios.

El reclamo de una vida digna la han hecho por décadas los líderes comunitarios, y muchos quisieran poder incorporar en las luchas a la juventud que viene subiendo. Un pase de batón  es necesario para que estas luchas continúen hasta lograr lo que tanto como País necesitamos.

Esto no es utópico. Es lograble. Solo hace falta compromiso. Es importante ocupar los espacios con personas comprometidas y capaces de adelantar lo que la gente, en este caso los sanjuaneros, reconocen como prioridad. Ante un país que ha pasado por tanto, es una falta de respeto que atender al pueblo no sea el fin de todo servidor público.

Me incomoda y frustra la ineficiencia e incapacidad de los que nos gobiernan y nos han gobernado por décadas. Hemos pasado por malos gobiernos que no le dan paso a gente nueva y comprometida. El Movimiento Victoria Ciudadana le dio espacio a personas como yo para traer nuevas ideas.

Es el momento oportuno para este intento de cambiar a mi país, tomando como proyecto la Capital, y convertirla en una ciudad modelo junto a un maravilloso equipo de trabajo. Tenemos hambre de cambiar, energía y entusiasmo de hacer las cosas distintas. Aportamos una nueva forma perspectiva, vislumbrando de manera distinta los problemas y las soluciones a los mismos.

nayda

Nos toca construir, deconstruyendo las prácticas del pasado. Hemos pasado por mucho. Y el País no aguanta una crisis más.

Por eso me presento como parte del equipo para San Juan. Soy la candidata que el Caño crío. Soy la candidata que se va a asegurar que las comunidades aledañas al caño y Cantera estén representadas en la legislatura de San Juan. Soy la candidata producto de un proyecto de país, construido desde el Caño para todas las comunidades de San Juan.


Nota del editor: La autora es candidata a legisladora municipal en San Juan por el Movimiento Victoria Ciudadana por el Movimiento Victoria Ciudadana. Es parte del grupo original de columnistas de ¡¿Politiqué?!, la sección de de discusión política en El Calce