¡Danny el duro! Memorias de "La Leyenda" de la LAI y el atletismo nacional

Por: Zacha I. Acosta González


La familia del atletismo y el deporte universitario de Puerto Rico está de luto. El domingo falleció el otrora educador físico Daniel “Danny” Soto González, muy conocido por la formación de atletas a través de su club Santurce y seguimiento en instituciones participantes en la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI). Su legado fue profundo ganándose el sobrenombre de “La Leyenda”.

Soto González murió en la madrugada del domingo por complicaciones de salud. La noticia dejó a sus seguidores con el alma entristecida expresando agradecimiento en las redes sociales por el apoyo recibido del también entrenador en jefe de las instituciones de Universidad Central De Bayamón y American University, y como entrenador en la Universidad Metropolitana y la Universidad del Sagrado Corazón. Fue en Sagrado que se gozó la transformación de la velocista y ahora olímpica en los 400 metros Grace Claxton.

recuerdosdelentrenadordannysotoconunadelegaciondeatletismofotoagnermuncc83oz-2613c95289e6a289eb31395e820f3c58.jpg
Recuerdos del entrenador Danny Soto con una delegación de atletismo. (Foto Agner Muñoz)

La luminaria deportiva nació el 9 de noviembre de 1948 en Hato Rey. Se casó con Cynthia Coral Caraballo Álvarez en 1975 procreando tres hijos: Luis Daniel, Yanzie y Danitcia.

A sus 15 años tuvo su primera experiencia deportiva en la escuela intermedia Rafael Labra en San Juan. Luego continúo sus pasos en el atletismo en la Central High en San Juan logrando marcas en los eventos de 100 y 200 metros y salto largo ganándose el sobrenombre “Supersónico”. En 1966 formó parte del Club Santurce, que más tarde, 1980, se convertiría en presidente y entrenador.

Sus estudios universitarios los inició en el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas, hoy conocido como el Colegio de Mayagüez, en 1967. Dos años más tarde sirvió en la milicia estadounidense en la Guerra de Vietnam.

A su regreso de la guerra, continuo sus estudios universitarios en los recintos de Humacao y Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), graduándose del bachillerato de educación física en 1976. Su grado de maestría lo obtuvo en la Universidad Interamericana entre 1978-1980. Compitió en las Justas de la desaparecida LAICRE, las Justas de la LAI y las Justas de la LIDE. Desde 1978 hasta 1990 estuvo activo en la liga máster.

Trabajó como educador físico en la escuela elemental de la UPR y en el Departamento de Educación de la meca de los Gallitos y las Jerezanas hasta el 2004.

danieldannysotogonzalezsuministrada-e1314672ef377d5822fabeca8d116480.jpg

En su carrera profesional se certificó como entrenador de la Federación Internacional de Atletismo. En puestos administrativos estuvo como director atlético en la escuela elemental de la UPR, presidente del Colegio de Entrenadores de Atletismo, varias posiciones en la Federación de Atletismo de Puerto Rico y oficial administrativo de los Zonales de Atletismo en Santo Domingo, República Dominicana 1981.

Como entrenador a nivel internacional se destacó en: Zonales de Atletismo (Cuba, 1983), Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo (1986), Juegos Mundiales Juveniles (Atenas, 1986), Tom Black Classic (Tennesse, 1987), Meet of Champions Rice University (Houston, 1987), Juegos Panamericanos Indianápolis (1987), entre otros eventos.

Fue entrenador en jefe del Equipo Nacional de Atletismo en Zonal Centroamericano (Puerto Rico, 1989), Copa las Américas (Bogotá, 1989), Memorial Barrientos (Cuba, 1990), Copa Amadeo Francis (Puerto Rico, 1990), Juegos Centroamericanos y del Caribe México (1990), Juegos Panamericanos La Habana (1991).

Fue exaltado al Salón de la Fama del Deporte de Santurce en noviembre de 2001 y entrenador nacional de atletismos en varias ocasiones.

En su autobiografía escribió “Mi proverbio de vida deportiva es el siguiente: &#39LA LEYENDA CONTINUA…’. Solamente le pido a Dios que me brinde la oportunidad de poder seguir cooperando con la juventud puertorriqueña y con el resto de mi querida familia para beneficio de todos. Es bien importante señalar que Puerto Rico tiene un vehículo inmenso de grandeza que se llama deporte”.