Un análisis de sangre detectaría riesgo de morir por coronavirus

La llamada prueba RDW mide el rango de tamaño de los glóbulos rojos de una persona: si son elevados, aumentan las posibilidades de morir por COVID-19.

Análisis de Sangre

Un análisis de sangre detectaría cuáles son las personas con mayor o menor riesgo de morir por COVID-19. Todo depende del tamaño de los glóbulos rojos.

Gracias a la prueba RWD (ancho de distribución de glóbulos rojos, según las siglas en inglés) se puede determinar el tamaño.

COVID-19 Estados Unidos

Los glóbulos rojos o eritrocitos son las células más numerosas de la sangre. Su principal componente es la hemoglobina.

La función de los glóbulos rojos es transportar el oxígeno hacia los diferentes tipos de tejidos del cuerpo.

En la actualidad, la prueba RWD es utilizada para diagnosticar varias condiciones médicas. Por ejemplo, la anemia, las enfermedades cardíacas, el trastorno de la sangre y la diabetes mellitus.

El estudio fue realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

 

La palabra de los investigadores

“Nos sorprendió descubrir que una prueba estándar que cuantifica la variación en el tamaño de los glóbulos rojos estaba altamente correlacionada con la mortalidad de los pacientes”. La frase es del Dr. Jonathan Carlson, autor principal de la investigación.

“La correlación persistió al controlar otros factores de riesgo identificados, como la edad del paciente, algunas otras pruebas de laboratorio y otras enfermedades preexistentes”.

Apunta el estudio que el estrés de las enfermedades crónicas puede afectar la capacidad del cuerpo para mantener el tamaño de los glóbulos rojos. Por esto, la RDW se ve afectada para las personas con el COVID-19.

 

¿Cómo se determina la correlación entre los glóbulos rojos y el riesgo de morir por el COVID-19?

El RDW se expresa en porcentaje: una cifra superior al 14.5% es elevada. Los pacientes con este rango ingresados por COVID-19 tenían un riesgo 2.7 veces mayor de morir.

La tasa de normalidad, de acuerdo con el estudio, era del 31%, comparado con el 11% en pacientes con RDW normal.

El estudio fue realizado por diez médicos, entre ellos Carlson, Phil Brody, Erik Reinersten, Roger Pallares López y Raimon Padrós Valls.