¿Corre-corre internacional? ¿Movimientos bélicos? 14 muertos a bordo de submarino ruso

Quizás estamos viendo mucho Chernobyl...

Luego de 14 marineros murieran en un submarino de la armada, según informó el mando militar ruso el martes, se ha formado tremendo corre-corre a nivel internacional.

El Ministerio de Defensa ruso indicó que  dijo un incendio estalló el lunes cuando el submarino realizaba pruebas nucleares en aguas territoriales rusas. Agregó que el fuego fue extinguido gracias al sacrificio de la tripulación y que el sumergible ahora se encuentra en el puerto de Severomorsk, en el Ártico, la base principal de la Flota del Norte.

El ministerio no especificó cuántos miembros de la tripulación estaban a bordo cuando inició el incendio ni si hubo sobrevivientes, tampoco dijo cuál fue la causa del fuego ni proporcionó información adicional sobre el incidente salvo que ya se investiga el hecho.

Se especula sobre lo que sucedió, y si es de carácter bélico, especialmente por las acciones tomadas por las potencias mundiales tras este informe. Luego del suceso, tanto en la Unión Europea como en los Estados Unidos se han reportado movimientos de cautela.

El vicepresidente Mike Pence, pautado a un viaje de rutina a New Hampshire, fue llamado a que regresara a Casa Blanca de emergencia.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, canceló una actividad en el Kremlin y planea ahora reunirse con su Ministerio de Defensa.

Donald Trump, que lleva ya varios días con una cantaleta nuclear en contra de Irán, aún no emite su tradicional tuit presidencial.

Según informó Prensa Asociada, el incendio representa el incidente naval ruso más mortífero desde 2008, cuando 20 personas murieron en un siniestro cuando el submarino nuclear Nerpa de la Flota del Pacífico era sometido a pruebas. En el incidente naval más mortífero en la Rusia postsoviética, el submarino nuclear Kursk explotó y se hundió el 12 de agosto de 2000 durante maniobras navales en el mar de Barents y murieron los 118 tripulantes.

El comunicado del ministerio indica que el objetivo del submarino era estudiar el fondo del mar, pero no especificó el nombre ni tipo. La armada rusa utiliza vehículos de aguas profundas de las clases Priz y Bester, que tienen casco de titanio y son capaces de operar a una profundidad de 1,000 metros (3,281 pies). Son llevados al área de operación por un buque transportador y pueden operar de manera autónoma hasta 120 horas.