¡Cooperstown, hay un tipo que se llama Carlos Beltrán!

En horas de la madrugada de hoy, cuando los Astros de Houston se coronaron campeones luego de vencer con pizarra de 5-1 a los Dodgers de Los Angeles en el séptimo y decisivo juego de la Serie Mundial, una leyenda del béisbol puertorriqueño celebró entre lágrimas algo más que el primer título de una franquicia tejana fundada en 1962. 

Ups, no se encuentra el tuit. ¿Tal vez lo eliminaron?

Luego de 20 temporadas en las que defendió los colores de siete equipos y sumó nueve apariciones en el Juego de Estrellas, así como tres Guantes de Oro y dos Bates de Plata, por fin Carlos Beltrán pudo vivir el momento más significativo de toda su carrera como pelotero profesional: un título en la mejor liga de béisbol del mundo para sentenciar su legado deportivo en los anales de la historia. 

A Beltrán no lo vimos mucho durante los juegos de este Clásico de Otoño. Solo recibió tres turnos oficiales y se fue en blanco, a pesar de que al día de hoy tenemos la responsabilidad de reconocer que, en 65 juegos de postemporada, ha logrado acumular 16 bambinazos, 42 remolcadas y un promedio de bateo de .307 con .696 de slugging. Sin duda, uno de los mejores registros estadísticos en los libros de Las Mayores. 

El macetero, natural de Manatí, debutó en las Grandes Ligas con los Royales de Kansas City para la campaña de 1998, cuando participó en 14 juegos bajo la dirección de Tony Muser. No obstante, no fue hasta la temporada siguiente, en 1999, que Beltrán se incorporó al equipo grande para catapultar su talento y su juego ganando el reconocimiento de Novato del Año. 

Ups, no se encuentra el tuit. ¿Tal vez lo eliminaron?

Hoy día podemos decir con beneplácito que Beltrán tendrá la sortija que completa su magnánimo historial. Y es que el titán borincano es el primer bateador ambidextro en la historia del mejor béisbol del mundo en lograr conectar más de 300 jonrones y, a la vez, robarse más de 300 bases. A sus 40 años, Beltrán suma 435 vuelacercas y 312 almohadillas hurtadas.

En ese sentido, el hijo de Borinquen es parte de un selecto grupo de leyendas que han superado los 400 jonrones y los 300 robos de bases: Willie Mays, Andre Dawson, Barry Bonds y Alex Rodríguez. 

Igualmente, el nuestro está ubicado en la segunda posición entre los bateadores ambidextros con más extra-bases en la historia. Beltrán (1,078) solo es dominado por Eddie Murray (1,099) y, como si fuera poco, es el segundo bateador ambidextro con más dobles en la historia (565). En ese departamento ofensivo, solo lo domina Pete Rose (746), líder histórico en hits (4,256).

Para que usted tenga una idea de la magnitud de los números de Beltrán, los únicos bateadores ambidextros que han superado los 400 cuadrangulares son Mickey Mantle, Chipper Jones, Mark Teixeira y el propio Murray. De esos cuatro, dos son parte del Salón de la Fama en Cooperstown. 

Asimismo, Beltrán es el octavo pelotero en la historia en conectar más de 1,000 hits en ambos circuitos de las Grandes Ligas. Es decir, tanto en la Liga Americana, como en la Nacional ha repartido leña a diestra y siniestra. Los únicos en lograr eso: Frank Robinson, Dave Winfield, Fred McGriff, Orlando Cabrera, Carlos Lee y los dominicanos Vladimir Guerrero y Alfonso Soriano.

Solo resta esperar qué le depara el destino a uno de los más grandes fenómenos de nuestro béisbol nacional. Si bien la juventud se hizo sentir en el juego de Carlos Correa y Enrique "Kike" Hernández durante esta Serie Final, también es necesario pasar revista sobre un hombre que anoche comenzó a sentenciar su inmortalidad deportiva.

2,725 imparables, 435 macanazos, 1,587 remolcadas y .279 de promedio de bateo en 20 años. Así las cosas, que se prepare Cooperstown. ¡Hay un tipo que se llama Carlos Beltrán!