Combinación quema-cerebro: pastito, hookita y licorsito picoso en la SanSe

Qué Dios nos guarde a estos muchachos.

Hay de todo en la viña del señor. Si bien las Fiestas de la Calle San Sebastián son de por sí una oda a la bebelata, hay seres que trascienden ese sentido de humanidad.

Por ejemplo, están los que –a raíz de la crisis económica– le llegan al festín sanjuanero con una botella de Fireball, su picadillo de yerbita y una hookita.

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No hay que tener los bolsillos llenos para multiplicar el gozo en las SanSe, lo que hace falta es motivación para tirar la casa por la ventana.

“No es que estemos locos por beber esto, pero es lo que tenemos”, indicó el señor Gustavo Soriano, nombre ficticio que utilizó para dialogar con El Calce.

Estos compatriotas, desde el anonimato (claro está), son un ejemplo de perseverancia. ¡Enhorabuena!