Cierra el Nuyorican Café, pero queda lo vivido

A 55 días del huracán María Puerto Rico sigue pesando. La carga de la crisis se multiplica y mientras unos sobreviven, otros –como Juanra Fernández– se toman la libertad de pausar la rutina en un callejón del Viejo San Juan para hablar. Y es que en el marco del momento histórico que vive el país, ha llegado el final de un proyecto noble llamado Nuyorican Café, una propuesta cultural que –a pesar de tanta entrega y de tanta cosa buena– luego de mañana solo tendrá lugar en la memoria de los fieles amantes del arte. 

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A partir de mañana cerrarán las puertas del Nuyorican Café. (José Encarnación / El Calce)

“En el contexto que vivimos hoy día y después de la gentrificación que ha pasado acá en el Viejo San Juan, del encarecimiento de las propiedades, del desplazamiento de los artistas, de la austeridad y de la tasación regresiva del IVU, nos pegan estos dos huracanes y la viabilidad cultural se hace prácticamente imposible. Entonces, ya no podemos ser autosuficientes”, dice Fernández, reflexionando –de entrada– su lamentable circunstancia y la del legendario café teatro, que levantó junto a Gwen, su compañera de vida.

Mientras se desahoga, Juanra intenta manejar las lágrimas en sus ojos. Frente a él, Gwen le mantiene fija la mirada con una sonrisa, como queriéndole trasmitir energías para continuar. Juanra habla de cuando llegaron desde Nueva York a Puerto Rico en 1997 y señala que abrieron el Nuyorican porque era necesario un espacio para todos los artistas que no tenían donde tocar, que no tenían tarima ni lugar para ensayar. En ese sentido –cuenta Juanra– Nuyorican llegó para gestar con arte y música las luchas que por tantos años tenían como fin lograr la autogestión artística.

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De acuerdo con Juanra la idea del artista cultural consiste en la creación del individuo que produce arte para sí. (José Encarnación / El Calce)

Según el propietario, considerando el panorama actual es necesario reconocer que la gestión cultural necesita ser subvencionada, que necesita ser auspiciada por el gobierno y las empresas, pero más que nada por la gente, por el público.

“Siempre le digo a la gente que un café teatro no es una buena decoración ni un buen local. Un café teatro es la suma de todos los artistas y de la gente que deja lo mejor de sí en la tarima y en el espacio. Todos nos nutrimos de la experiencia y para mí eso es lo más lindo de todo. Para mí lo mas importante del café teatro y de nuestra gesta, es la idea de la viabilización de los proyectos culturales”, sostiene tras manifestar que ante la situación coyuntural del país el arte es una herramienta útil para definir el país que se quiere.

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“Se trata de la sociedad que queremos en Puerto Rico. Es necesario definir la gestión cultural que se quiere. Estamos produciendo artistas, tenemos una libre de música con un talento infinito y entonces el resto de los puertorriqueño tenemos que pensar qué vamos a hacer con el espectáculo. Yo le decía a todas las bandas que venían aquí: &#39mira, tú vienes y yo te doy una noche. Yo no quiero saber qué música tú tocas. No tendré ningún poder editorial sobre lo que tu haces. Si la noche funciona, tú vuelves’. Y para mí se trataba de ese concepto de autogestión artística”, añade con voz entrecortada.

De acuerdo con Juanra la idea del artista cultural consiste en la creación del individuo que produce arte para sí, para su pasión y para satisfacerse a sí mismo. no obstante, puntualiza que eso va de la mano con la obligación de difundir el arte y llevarlo a donde se quiere llevar.

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Nuyorican Café / Facebook

“Eso es lo más importante. Una vez se crea la cosa tienes que buscar a la gente que le guste. Ese es el emprendimiento cultural. En la medida que se logra eso, se hace posible la independencia de uno. Eso era lo que buscábamos con el Comborican y con nuestro espacio, una vía de encuentro y de unión. Por eso te digo que Nuyorican Café era alegría. Era la forma de encontrarnos y unirnos culturalmente en la misión de rescatar los valores de la identidad latina”, dijo sonriente, no sin antes dejar claro que, aunque Gwen y él no son músicos profesionales, tienen mucha pasión por la gestión cultural.

“El talento que hemos visto desarrollarse, como Pirulo y Willito Otero, por mencionar a los jóvenes, es mucho. Ellos son solo dos. Han sido cientos los que llegaron y pasaron por aquí buscando la fama y no lo lograron. Pero los ayudamos a hacer las cosas con pasión. Ese ha sido el sueño desde el principio, noche tras noche. Por eso el miércoles (mañana) vamos a tocar como si fuera la última vez, aunque sé que no será la última”, sentenció.

Mañana el Nuyorican y su combo te esperan con las puertas abiertas. ¡Ecuajey!