Chamaquitos pudientes sin escrúpulos le robaron miles al mediocre Departamento del Trabajo

Mientras a tu mai' que coge cupones ni le llega el cheque de los $1,200 de Trump, se reporta que alegados guaynabitos de colegio le tumbaron miles al Departamento del Trabajo.

Quizá es que están entrenando pa' cuando papi y mami les den la verde en el partido saber cómo robar a tutiplén.

"Al menos 30 estudiantes del Colegio San Ignacio de Loyola en Guaynabo, entre las edades de 14 y 18 años recibieron cheques del Programa de Asistencia Pandémica (PUA, por su siglas en inglés). Así fue confirmado a este medio por dos fuentes por separado, mientras las autoridades investigan si se trata de un robo de identidad que le hicieron a los estudiantes o si los alumnos cometieron fraude,", es el texto que reza en el artículo de Jagual Media, entidad que dirige el Marrón del Barrio Jagual, Josué 'Jay' Fonseca.

Fue ahí donde ayer se reveló esto, señalamientos a los que aún no le ha salido al paso el propio .

Se alega que estos escuincles, que  nunca han trabajado y que inferimos son unos riquitillos que surfean la ola cornucopia del privilegio, le llegaron cheques entre $7,000 a $9,000 y estos fueron cambiados.

"No se descarta que estudiantes de otras escuelas hayan hecho lo mismo. Esta es una de las diversas modalidades que la Policía ha identificado y que hemos denunciado en “Jay y sus Rayos X”. Tatiana Ortiz Ramirez lleva investigando hace semanas cómo personas inescrupulosas utilizan a deambulantes para solicitar PUA y hasta boricuas residiendo en Estados Unidos que han llegando a la Isla para cobrar el cheque y luego se van", destaca el artículo, otra razón para que usted vea el programa esta noche de Jay y sus Rayos X, a pesar de que no está Vale.

Sin duda, aquí vemos nuevamente cómo este Gobierno NO FUNCIONA. Es curioso como al secretario del Trabajo, Carlos Rivera Santiago, quien estuvo empujando para que un tribunal se la apuntase con una niña negra de escuela pública, le meten las cabras unos blanquitos de colegio. Más surreal imposible.