Cada centavo es del pueblo: cero tolerancia la corrupción

Hoy es jueves y le llega el turno al candidato a representante por acumulación del Partido Nuevo Progresista (PNP), Jorge Emmanuel Báez Pagán.

 

El problema de la corrupción – que no es exclusivo de rojos y azules, ni meramente un problema de los gobiernos como ente único – hay que arrancarlo de cuajo en nuestra sociedad.

Ese mal también percola en la empresa privada, en distintas profesiones y hasta en nuestro diario vivir, y aunque los escándalos en esos escenarios no tengan tanto despliegue mediático, á ahí y hace mucho mal a nuestro país.

Yo aspiro a servir con profundo sentido de decencia y pulcritud y tener en mi conciencia que es un privilegio ayudar a los demás con fondos públicos. La encomienda de los dineros públicos exige darle el mejor uso para el bien colectivo. Eso no es una chequera personal de la cual puedes hacer el uso que te venga en gana. Cada centavo es del pueblo y tiene que cumplirse ese mandato que da elector cada cuatro años.

corrupcion

Ese mal, que data de mucho tiempo arropa las portadas de nuestros diarios, que estremece el corazón de muchos y que causa una total indignación de otros, tiene que detenerse. No hay tiempo que perder en ese empeño de que haya una total transparencia en el manejo de los fondos, cada gestión pública que se haga desde la Asamblea Legislativa, Rama Ejecutiva, Rama Judicial o con cualquier corporación, debe ser diáfana y pulcra. Es vital la rendición de cuentas con frecuencia, para que la ciudadanía sepa por dónde andan las cosas. Eso ayudará a restablecer la confianza en el servicio público.

Atrás debe quedarse el panismo, "los amigos del alma"  y el despilfarro de fondos, eso afecta severamente a que – quienes verdaderamente necesitan- reciban menos servicios o ayudas. Desde mi posición me propongo favorecer aquellas medidas que busquen agilidad en la divulgación del uso del dinero.

Sé que hay una burocracia monumental en el gobierno que, en ocasiones, dilata las cosas o evita resultados con mayor eficiencia; eso también hay que combatirlo por que puede ser una puerta maligna – sin justificación alguna – para que muchos hayan cometido actos de corrupción en el gobierno. A la par con esa imperiosa necesidad de claridad hay una urgencia de que haya agilidad. Para eso suponemos que hay sistemas de información, programas de computadoras, tecnología, entre otras herramientas que pueden ser de gran beneficio ¡Hay que poner todo a funcionar a su máxima capacidad!

Como ciudadanos, nuestro discurso contra la corrupción tiene que ir atado a nuestro comportamiento. Vemos cómo recientemente se divulga una cantidad brutal de personas de han cometido fraude en reclamaciones de desempleo al Departamento el Trabajo. Esto, por supuesto, es reflejo de cuán profunda va la raíz de la corrupción, no únicamente en los políticos: eso lo digo para aquellos que se trepan en un mitin y se amarran a la estaca de la pulcritud. Ese mal está en todas partes y es deber de todos repudiar, denunciar y combatir . Yo estaré en el frente de batalla contra la corrupción pública y privada, pues no hay distinción: la corrupción es corrupción.

jorge emmanuel

En el tema de corrupción no podemos tener memoria corta ni selectiva. Aún vemos figurando en papeletas a personas que le fallaron a Puerto Rico y usaron su posición para lucrarse. Hay un refrán que dice que “ya los perros no se amarran con longaniza”, los electores tienen que profundizar, indagar, leer y conocer el trasfondo de varios que hoy nuevamente aspiran a “servir”. La confianza del voto no puede ser un cheque en blanco.

Llegaré a la Cámara de Representantes con la frente en alto y con los valores que me inculcaron mis padres. Desde niño, en el barrio Canta Gallo de Guaynabo, aprendí el respeto a lo ajeno. Crecí valorando la importancia del trabajo y sabiendo que no hay nada mejor que una conciencia tranquila. Ese ha sido mi estilo de vida y dificulto que el mármol lo pueda cambiar.

Llegaré al Capitolio en momentos convulsos, pero tengo la certeza de que todas mis fuerzas estarán dirigidas a devolver el lustre al servicio público.


Nota del editor: El autor es candidato a representante por acumulación por el Partido Nuevo Progresista. Es parte del grupo original de columnistas de ¡¿Politiqué?!, la sección de de debate político en El Calce