Carta abierta de una maestra a Pedro Julio Serrano

Por: Xiomara Torres Rivera* 

Te escribo, desde mi escritorio, a cinco minutos de comenzar mi jornada diaria de pedagogía y aventura escolar.

Te digo esto, porque encuentro pertinente hablarte sobre el verdadero bullying y los estereotipos que a diario se crean desde temprana edad. Y aquí no hay quien señale pa' afuera y eche culpas a otros por ello. No hay comedia que valga para culpar los señalamientos y el discrimen por la diversidad que nuestros niños cargan en sus hombros cuando alguien los apunta para encasillarlos en la columna de "diferentes".

Todo el que me conoce, sabe que siempre he estado a favor de causas como la tuya, que buscan la inclusión y la equidad humana, en todos sus aspectos. Sin embargo, a veces quisiera que pudieras tener empatía no solo por tu causa, sino por todas las que coexisten con la tuya.

De la misma forma que hay estereotipos para la comunidad LGBTT, también los hay para los negros/as, las mujeres, los gordos/as, los flacos/as, los blancos/as, los dominicanos/as, los cristianos/as y ellos también son parte del libreto en la comedia de los puertorriqueños y del mundo entero.

La perspectiva nos puede llevar lejos y también nos puede cerrar al más pequeño complejo de inferioridad y persecusión. Tomar esto personal, solo nos lleva a seguir perpetuando el discrimen y las miradas largas cuando algo o alguien no es "normal".

Pero, ¿Quién define normal?

Eso sería, indignarme porque la mujer es representada muchas veces como bruta, artificial y rubia, tres características que para nada me definen. No, porque yo sé que más allá de la parodia, hay una definición clara y personal de lo que para mí respresenta ser mujer.

Admiro tu trabajo, tesón y manera en que defiendes a capa y espada lo que crees, sin embargo, sería más efectivo si echaras un vistazo a tu lado y te dieras cuenta que no andas solo en esta lucha.

*Carta publicada originalmente en el Facebook de la autora, quien es maestra.