Caminaba hacia el trabajo, ahora tiene carro y engordó

Un residente del área de Detroit que dijo que caminaba 21 millas diarias para ir y volver del trabajo dijo sentirse muy aliviado un año después de que le regalaron un automóvil nuevo y una serie de donaciones, aunque solo tiene un reproche: ha aumentado de peso.

El diario The Detroit Free Press reportó el año pasado la caminata que hacía diariamente James Robertson hasta la fábrica de Rochester Hills donde trabajaba. Poco después, lectores generosos le regalaron el automóvil y le donaron un total de unos 360.000 dólares, con lo que pudo mudarse de Detroit al suburbio de Troy.

"La gente me pregunta por qué sigo trabajando. No cambio eso por nada", dijo al periódico

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Ahora el trabajador de 57 años de edad tarda unos 12 minutos para llegar al trabajo. El periódico reportó el domingo que la nueva situación de Robertson no ha solucionado todos sus problemas. Todavía quiere hacerse de nuevos amigos y adaptarse al nuevo vecindario, además de perder peso porque ya no está haciendo tanto ejercicio como antes.

Robertson dijo que es improbable que se jubile pronto, en parte porque valora sus amistades en el trabajo.

Todos los días de semana y últimamente muchos sábados, Robertson hace el viaje hasta su trabajo en Schain Mold & Engineering, donde opera una maquinaria, pero a diferencia de necesitar cinco horas de caminata y autobús, llega al empleo en minutos.

"Su asistencia es perfecta, no ha faltado un solo día", dijo recientemente el gerente de la planta Todd Wilson. "Nada de ese dinero lo ha cambiado en absoluto. James sigue siendo una de las personas más amables y consideradas que conozco".