Boricuas en Nueva York acusan a financiero de querer comprar la isla

Un grupo de puertorriqueños, apoyados por grupos comunitarios, protestaron hoy en Nueva York frente a la sede de la oficina del financiero John Paulson, a quien acusaron de aprovecharse de la crisis fiscal en Puerto Rico para "comprar la isla".

"Puerto Rico no se vende", gritaban los manifestantes portando banderas de la isla y letreros con mensajes como "el pueblo antes que la deuda", "Boricua sí, buitre no" y "John Paulson, vete de Puerto Rico".

El grupo de unas cincuenta personas manifestó así su solidaridad en la Sexta Avenida con los puertorriqueños en la isla.

"Esta es la primera de muchas protestas que haremos donde están los lobos, los buitres de Wall Street. Los estaremos denunciando y emplazando porque la deuda (de Puerto Rico) es impagable e inmoral", dijo a Efe Manuel Meléndez Lavandero, de la organización "NYC&#39s Puerto Rican Community", que convocó la protesta apoyada por organizaciones comunitarias.

"Estamos luchando para que los bonistas se retiren de la isla", afirmó el activista durante la protesta, que surge luego de que el pasado 23 de julio Paulson anunciara que comprará y renovará el San Juan Beach Hotel por 20 millones de dólares a través de la Sociedd Paulson y Co. Eso se suma a otras inversiones que tiene en la isla con la compra del Vanderbilt Hotel, el St. Regis Bahia Beach Resort, la Concha Resort y edificios de oficinas en el distrito financiero de San Juan.

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De acuerdo con Meléndez Lavandero, los acreedores de la isla deben darse "más que por pagados" porque "durante los últimos veinte años mas de 600.000 millones de dólares en ganancias de capital han sido sacados de Puerto Rico sin pagar impuestos".

"En todo caso, son estos inversores estadounidenses los que nos deben a nosotros", afirmó Meléndez Lavandero, quien destacó que la situación que vive la isla es resultado de su estatus "como colonia" de EE.UU.

Agregó que la injerencia del Congreso de EE.UU sobre Puerto Rico "está clara" al no permitir que la isla se pueda acoger al Capítulo 9 de la ley de Quiebras para poder reorganizar su deuda de 73.000 millones de dólares.

La ley federal excluye a la isla de poder acogerse a la bancarrota debido a estatus político de Estado Libre Asociado, territorio de EE.UU desde 1898, por lo que el Gobierno de Puerto Rico y quienes le apoyan han pedido que se enmiende ese estatuto.

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Incluir a Puerto Rico bajo la cobertura de esa ley le otorgaría al Gobierno de la isla el mismo poder que tienen los diferentes estados a la hora de autorizar la reestructuración de la deuda de alguna de sus entidades públicas.

Por su parte, el activista David Galarza aseguró que los puertorriqueños en Nueva York están "bien preocupados" con lo que ocurre en el país porque los inversores "quieren básicamente comprar a Puerto Rico".

"Tienen mucho dinero puesto en los fondos de inversión buitres. Muchos boricuas se están yendo del país porque no pueden con el IVU (impuestos a la venta) y la situación en general. El dinero que invierten los financieros no llega al pueblo, se queda en un club de billonarios, que son los que deben pagar la deuda", argumentó.

Entre los que protestaban estaba Justin de la Torre, hijo de puertorriqueños, quien sostenía la bandera y un letrero que leía "el pueblo antes que la deuda", y dijo a Efe que quiere "cambios ahora" en la isla "donde mi gente está luchando. Todo sube, es muy difícil para ellos".