Becado presidencial es colaborador de ex pres de la UPR

Carlos Andrés Pagán, uno de los becarios del Presidente de la Universidad de Puerto Rico y cercano colaborador del hermano del gobernador, Antonio García Padilla, alegó en su solicitud para la beca presidencial necesidad económica como justificación para ser evaluado. Sin embargo, el estilo de vida que publica en sus redes sociales dista mucho del reclamo de necesidad para asistencia gubernamental.

Según el documento, que publicara en primicia ElCalce.com, el Comité que evaluó la solicitud de Pagán, recomendó otorgarle la cantidad máxima solicitada porque entendió que este había probado la necesidad económica constatada por los altos costos del programa a cursar. “Se recomienda al Presidente utilizar su discreción para otorgar la máxima cantidad posible de fondos”, reza el documento.

Sin embargo, fuentes de ElCalce.com aseguran que Pagán lleva un vida muy distinta al de una persona que tenga necesidad económica que le impida culminar sus estudios graduados en la Universidad de Harvard.

Fotos y documentos en poder de este medio apuntan a que Pagán, con tan solo 28 años, peca de compartir con sus amistades y seguidores, su buena suerte laboral y económica que le brinda la cercana relación con el expresidente de la UPR García Padilla. Fotos de su vehículo de lujo, marca Lexus, y de viajes a lugares en Europa aparecen en sus redes.

ElCalce.com supo, a pesar de su corta edad, Pagán se benefició de accesos a la exclusiva Academia Puertorriqueña de Legislación y Jurisprudencia que preside Antonio García Padilla y que recibe asignación legislativa. De hecho, en el Registro Electrónico de la Oficina del Contralor el becario aparece con cuatro contratos desde el 2011; dos con la Administración de Tribunales y otros dos con la Universidad de Puerto Rico que totalizan $19,875. Todos para brindar asesoría y talleres legales.

También está vinculado a la Sociedad Económica Amigos del País, entidad sin fines de lucro que ha estado en controversia en días recientes luego de que se revelara que el único empleado que aparecía en nómina era el hermano del gobernador García Padilla. A este grupo se le adjudica impulsar intereses de un sector económico en el País. Aquí, según una tarjeta de presentación, Págan figura como asesor legal (&#39legal counsel’) de la entidad donde el único empleado es el también ex decano de la Escuela de Derecho de la UPR.

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El resumé del joven becado también incluye ser presidente del Comité de Búsqueda y Consulta para el Rector del Recinto de Rio Piedras, que culminó en el nombramiento de Carlos Severino, quien ha defendido la otorgación de la beca a Pagán, a pesar de que su campo de estudio no figuraba en la lista de prioridades del Recinto. Informe periodísticos de la época afirman denunciaban posibles conflictos de interés de Pagán Cuebas y su rol como presidente del grupo pues mientras este comandaba las gestiones de recomendación del nuevo rector, también fungía como empleado de Antonio García Padilla en la Academia de la Jurisprudencia. Candidatas a la plaza denunciaron que habían sido víctimas de atropellos y manejos turbios durante las vistas públicas para beneficiar a el candidato favorecido por el ex presidente de la Universidad, quien fue finalmente recomendado para el puesto, Carlos Severino.

De hecho, las conexiones de Pagán son tales que además de los $40,000 que recibió para costear sus estudios, ElCalce.com supo que hubo presiones tanto de García Padilla como de la Presidencia de Uroyóan Walker para que se congelara una plaza en la biblioteca de la Escuela de Derecho para asegurarle un puesto en la facultad de la Escuela, sin nadie haber solicitado su reclutamiento, mientras este aún estudia en Boston con la exclusiva beca costeada con fondos públicos.

Según documentos del propio comité que evaluó las becas, el costo de estudios graduados en derecho (LLM) que realizaría Pagán Cuebas es de $65,000.

Pagán es uno de los becados, junto al exasesor de La Fortaleza Arturo Ríos Escribano y la sobrina del presidente de la Junta de Gobierno de la UPR, Mónica Sánchez Sepúlveda, que se beneficiaron de la discreción presidencial de Uroyóan Walker en la otorgación de unas becas para estudios graduados, que entre su beneficio se encuentran prioridad en empleo garantizado dentro de la Universidad, una vez culminen los estudios. La convocatoria para estas becas se hizo en verano cuando no había clases regulares en los recintos y el período para someter fue de apenas unas tres semanas.