Base militar de Estados Unidos se convirtió en el centro de las teorías de conspiración del coronavirus

Luego de que el reporte que pidió Biden sobre la posible fuga del coronavirus de un laboratorio chino esté casi listo, el país asiático ataca

Además de combatir con esfuerzo, día a día, al coronavirus, los especialistas se han enfocado en encontrar el origen de la enfermedad que ha tenido de cabeza al mundo desde hace más de año y medio.

La campaña de conspiración china

Si bien Estados Unidos sostiene que el virus se propagó por primera vez en Wuhan, y el presidente Joe Biden ha mencionado la posibilidad de que se pudo fugar de un laboratorio, China tiene otra teoría que cobra fuerza en los últimos días.

Se trata de una campaña de conspiración que asegura que la causa del COVID-19 se originó en una base militar estadounidense, en Maryland, algo que gana popularidad en el gigante asiático.

Y es que, en mayo pasado, el mandatario Biden ordenó una investigación de tres meses para determinar si el SARS-CoV-2 había surgido por un accidente en un laboratorio chino o emergió por el contacto de personas con un animal infectado.

Hasta ese momento, la teoría de la fuga del laboratorio de Wuhan había sido desechada por la mayoría de los científicos como una teoría de conspiración.

Una vez que está listo el informe, el país asiático ha pasado a la ofensiva.

China sostiene que el coronavirus se creó en Fort Detrick

En las últimas semanas, algunas fuentes chinas se han encargado de ampliar una afirmación de que el virus se creó en la nación de las barras y las estrellas.

Para propagar esta información se ha utilizado todo tipo de instrumentos, desde rap hasta cuentas falsas en Facebook y temas de conversación en Twitter y Weibo.

El nombre de Fort Detrick se ha vuelto familiar en China.

Rap, redes sociales y medios

Los propagandistas promueven una conspiración que sugiere que el coronavirus se filtró en una instalación militar que se encuentra en Frederick, Maryland, a unos 800 kilómetros al norte de Washington.

La base fue el centro del programa de armas biológicas de Estados Unidos y en la actualidad alberga laboratorios biomédicos que investigan virus, como el ébola y la viruela.

“Las rimas de la canción: 'Cuántas conspiraciones salieron de su laboratorio /Cuántos cadáveres colgando una etiqueta /Qué escondes /Abre la puerta Fort Detrick' son raras, pero su sentimiento dice lo que uno piensa”, escribió Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, en un tuit de agosto.

Además, la emisora estatal china CCTV emitió un informe especial de una hora que tituló “La oscura historia detrás de Fort Detrick”, que se centra en brechas de contención del laboratorio en 2019. Por si fuera poco, un hashtag relacionado al tema ha tenido más de 100 millones de visitas en Weibo, el equivalente en Twitter en China.

Objetivo: convencer a la audiencia nacional

Además, se descubrió que la cuenta de “Wilson Edwards”, un usuario que afirmaba ser un científico suizo y criticaba a Estados Unidos y “sus ataques a China”, resultó ser falsa. Es sólo un ejemplo de varios nombres de las redes sociales que no tienen respaldo o han sido creadas para ese fin.

Los expertos sostienen que la táctica de China más allá de convencer al mundo, es convencer a la audiencia nacional.