Comer demasiado arroz podría resultar fatal: conoce por qué

Científicos británicos han analizado que un elemento químico que se encuentra en el arroz es potencialmente mortal.

Un grupo de científicos británicos descubrieron que comer demasiado arroz incrementa el riesgo de morir de enfermedades del corazón.

Esto ocurre debido a que el cereal tiene arsénico entre sus elementos químicos. El 25% de los consumidores de arroz en Gran Bretaña tienen riesgo de morir de enfermedades cardíacas.

Los investigadores pertenecen a las universidades de Manchester y Salford.

 

¿Cómo llega el arsénico al arroz?

De acuerdo con el estudio, el arsénico se acumula en el cultivo de forma natural. Este elemento está relacionado constantemente con cáncer y otras enfermedades hepáticas. En casos más graves, puede llegar hasta la muerte.

Reconocido desde la antigüedad como extremadamente tóxico, el arsénico es un elemento químico del grupo de los metaloides. Usualmente se encuentra en diversas formas, pero raramente en estado sólido.

Más de 50 mil personas por año han fallecido por el arsénico en el arroz, según los científicos.

 

Cultivo de arroz

 

El elemento químico se produce de forma natural en el suelo y se incrementa en lugares que han usado herbicidas. Debido a las condiciones inundadas en las que se cultiva el arroz, éste extrae el arsénico y lo absorbe.

En el estudio de las universidades británicas, reseñado por el Daily Mail, los académicos ajustaron los datos por otros factores. Entre ellos se encuentran la obesidad, el tabaquismo y la edad de los pacientes analizados.

 

La palabra de los investigadores

El profesor David Polya, uno de los investigadores pertenecientes a la Universidad de Manchester, explica los resultados.

“La investigación sugiere que el 25% más alto de los consumidores de arroz en Inglaterra y Gales puede tener riesgos de mortalidad cardiovasculares por el arsénico”, afirma. Lo compara con “el 25% más bajo de los consumidores del cereal”.

Los expertos recomiendan que las personas no deben evitar comer granos, porque poseen nutrientes necesarios, pero sí hacerlo de una forma más moderada.