Senadores de Estados Unidos quieren frenar venta de armas a México; señalan violaciones a derechos humanos

Los legisladores exhortaron al secretario de Estado, Antony Blinken, la cancelación de los contratos de armas de corporaciones mexicanas

México demandó recientemente a algunas empresas armamentísticas.

Senadores Demócratas de Estados Unidos pidieron al secretario de Estado, Antony Blinken, que se suspenda la exportación de armas a la Secretaría de Marina (Semar) y a policías mexicanas por violaciones a derechos humanos.

Esta petición se da luego de que la Secretaría de Marina pidió la compra de rifles de asalto a Sig Sauer Inc, empresa de origen alemán pero con una subsidiaria en Estados Unidos, por 5.5 millones de dólares.

La compra supera un millón de dólares, por lo que debe ser aprobada por el Congreso. Recibieron la solicitud el pasado 29 de julio y tienen 30 días para responder, pero hasta el momento se desconoce si se otorgó la licencia.

La carta, firmada el 14 de septiembre por cuatro senadores (Patrick Leahy, de Vermont; Cory Booker, de Nueva Jersey; Jeff Merkley, de Oregon, y Dick Durbin, de Illinois), del Partido Demócrata. La misiva expresa su preocupación porque las armas que salen de Estados Unidos no tienen mecanismos para evitar su uso en crímenes.

"Dada la extensa documentación acerca de la infiltración generalizada de las fuerzas policiales mexicanas por parte de organizaciones criminales y la participación policial y militar en atrocidades, esperamos que las secretarías de Estado y de Comercio establezcan mecanismos para garantizar que las armas de fuego estadounidenses no contribuyan a estos delitos", se lee en el mensaje.

Respuesta mexicana

La Marina explicó que la decisión compete únicamente al Congreso de EU, que está en plena libertad de creer cuál es el uso que se le daría a esas armas. "La Marina no adquiere armamento con esa finalidad y por reglamentos internos y ética propia, siempre será respetuosa en la observación de los derechos humanos", remarcó.

Estados Unidos tiene un programa para revisar usos finales de armas exportadas, pero no revisa los reportes de violaciones de derechos humanos.

Entre 2006 y 2018 la Sedena compró a empresas estadounidenses por lo menos 311 mil armas para policías. Esto lo reveló una investigación del proyecto "Stop US Arms to Mexico".